El Banco de la República y analistas locales señalan que vienen materializándose riesgos muy importantes para la inflación en Colombia. Al incremento desproporcionado del salario mínimo se suman: los valores de los alimentos, servicios públicos y ahora el petróleo al alza y en máximos.
Este viernes el DANE dará a conocer el dato del IPC correspondiente al cuarto mes del año, sobre el que se espera una suerte de estabilidad, cerca del actual 5,56 %, pero con la mirada en lo que puede volver a subir el precio bienes y servicios.

De momento, se espera que la inflación en Colombia cierre este año en el 6,5 %, pero el indicador, con miras en las proyecciones, podría seguir subiendo de aquí hasta que termine el 2026.
De un lado, el hecho de que el valor de la gasolina tenga que seguir subiendo, por un petróleo que vuelve a estar bastante más arriba de los US$110 por barril, aumenta las expectativas, aunque el Banco de la República asegura que mantener altas las tasas de interés ayudaría a controlar ese efecto inflacionario desde el lado del consumo.
Riesgos latentes para la inflación en Colombia
Sumado a este hecho, la necesidad de las empresas prestadoras de servicios públicos energéticos, de subir las tarifas de gas o energía eléctrica, también llevaría a que el país experimente un nuevo impulso del IPC del lado de esas canastas.
La otra gran presión que llegaría para una posible inflación en Colombia, al 7 %, se sustenta en que el Fenómeno de El Niño aterrice con la fuerza que se espera, con mayor peso hacia los meses de septiembre y noviembre de este año.

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Algunos gremios locales ya señalan que el aumento de los precios de los alimentos por ese evento climático se está dando por descontado (con foco en la leche, cereales, frutas y verduras), además de los encarecimientos de los servicios de energía por temporales de sequías.




