Inversiones forzosas podrían terminar financiando deuda pública en lugar de nuevos créditos: Asobancaria

El gremio explicó que este modelo solo se ha implementado recientemente en países como Venezuela y Bolivia.

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El presidente de Asobancaria, Jonathan Malagón, advirtió que la propuesta del Gobierno de implementar inversiones forzosas al sistema financiero les genera una preocupación y es que estos recursos, en lugar de dinamizar sectores productivos, terminen siendo utilizados por el Estado para la compra de títulos de deuda pública (TES).

En entrevista con Noticia Caracol – Ditu, el gremio de los bancos explicó que el riesgo radica en que el Gobierno «saca la plata del crédito» para administrarla como recursos públicos, lo que probablemente derive en la financiación de otro tipo de gastos estatales, como ha ocurrido con parte de los recursos que maneja el Banco Agrario.

Esta medida fue calificada por el vocero como un instrumento de «represión financiera», señalando que es un modelo que en este siglo solo se ha implementado en países como Venezuela y Bolivia.

El ahorro de los colombianos en juego

El presidente de Asobancaria enfatizó que el sistema financiero cuenta con ahorros cercanos a los $800 billones, depositados en 36 millones de cuentas (en manos del 98 % de los colombianos mayores).

Presidente de Asobancaria, Jonathan Malagón.
Foto: Presidente de Asobancaria, Jonathan Malagón.

Por eso dijo que omplementar el mecanismo que propone el presidente representaría «meterle la mano al bolsillo al ciudadano dos veces», ya que el Gobierno pasaría a decidir qué hacer con una parte de ese ahorro privado.

Además, Malagón advirtió sobre las consecuencias en el costo del dinero. Aunque para algunos sectores el crédito podría ser más barato bajo los términos gubernamentales de priorización, para el resto de la economía el préstamo se encarecería.

Las más afectados serían las familias que buscan comprar vivienda, debido a la elevación de las cuotas mensuales en créditos a largo plazo, de acuerdo con el líder gremial.

Los argumentos del Gobierno Petro

El presidente Gustavo Petro defendió la medida alegando que «la banca lo engañó» al no desplazar voluntariamente el crédito hacia la producción, haciendo referencia al Pacto por el Crédito, un acuerdo entre el Gobierno y el sector financiero con el fin de incrementar la financiación a sectores prioritarios en el marco de la reactivación económica.

Cuando las partes acordaron crear el Pacto por el Crédito a mediados de 2024, como estrategia de reactivación económica, se trazaron una meta de $254,7 billones en préstamos en un plazo de 18 meses que culmina en febrero de este año. Con corte a diciembre el cumplimiento era del 84,1 %, según la Superfinanciera; a enero, de acuerdo con Asobancaria ya iría en el 90 %.

El mandatario sostuvo que las inversiones forzosas son necesarias para que entidades como Finagro, Banco Agrario y Bancóldex entreguen créditos con tasas compensadas (incluso al 0 % de interés real) en las zonas afectadas por la crisis climática.

Petro argumenta que Colombia sufre un déficit de ahorro nacional para invertir y critica que los bancos prefieran llevar el capital fuera del país en lugar de financiar la agroindustria y la producción de alimentos.

Sin embargo, para Asobancaria, el sistema ya muestra dinamismo sin necesidad de estas imposiciones, destacando que el crédito en los sectores del Pacto ha crecido un 20 % y que las entidades financieras entregan 38.000 créditos cada día.

El gremio considera que la propuesta tiene una «profunda inconveniencia» y que la debilidad de la inversión en el país comenzó, precisamente, con la entrada de estas iniciativas regulatorias.