En el marco del Foro Perspectivas 2026 del Banco de Occidente, el exministro de Hacienda Juan Carlos Echeverry ofreció un análisis detallado sobre el estado actual de la economía colombiana y advirtió que las decisiones del gobierno colombiano han derivado en un desbalance de los indicadores fiscales.
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Durante su intervención, el economista trazó una clara distinción entre la salud del sector privado y el comportamiento del sector público, señalando que los mayores obstáculos que enfrenta el país son de naturaleza política y regulatoria.
Echeverry fue enfático en que el principal problema que enfrenta Colombia hoy es la deuda pública, a la cual calificó como una «gran vulnerabilidad» que requiere un cuidado extremo. Según el exministro, el país atraviesa una situación de «esquizofrenia» económica: mientras el sector externo y los hogares muestran resiliencia, el gobierno ha incurrido en un gasto público excesivo.
El exfuncionario criticó duramente la falta de prudencia fiscal, haciendo referencia al hecho de que el gasto ha pasado de un índice de 100 durante la pandemia a 118 en la actualidad, a pesar de que la crisis del Covid-19 ya terminó.
«Uno no puede gastar como si no hubiera mañana», advirtió, añadiendo que esta conducta dejará un déficit fiscal y un lastre de deuda muy complejo para la próxima administración. Además, lamentó que este aumento en el gasto no se refleje en obras, denunciando una subinversión en infraestructura que requiere una bonanza de inversión de al menos dos décadas para corregirse.
En sus palabras, lo que ha sido difícil en sectores como hidrocarburos, infraestructura y vivienda responde a «errores regulatorios y mensajes autoinfligidos» por la actual administración.
Contrario a la situación del gobierno, Echeverry destacó que el gasto de los hogares y el sistema financiero se encuentran en una posición sólida. Aseguró que los bancos están bien porque las familias no están sobreendeudadas ni enfrentan una burbuja en los precios de la vivienda. De hecho, tras un saneamiento financiero en los años 2023 y 2024, el crédito en las modalidades comercial, de consumo e hipotecario está creciendo en términos reales.
Incertidumbre en otros frentes: tasas, inflación, dólar y salario mínimo
Uno de los puntos más críticos de la charla fue el desajuste en los precios relativos. Echeverry señaló que ha habido un «descache» significativo en las proyecciones de inflación y tasa de cambio, la cual se ha apreciado hasta los $3.600. Aunque un dólar más barato ayuda a amortiguar el choque de costos e inflación, también afecta a sectores exportadores como la agricultura, dijo.
Sobre el salario mínimo, calificó de «exorbitante» el incremento acumulado del 23 %, advirtiendo que este tipo de decisiones pueden terminar acabando con la figura al incentivar la tecnificación de la economía. Según su visión, si el trabajo se encarece demasiado frente a las máquinas (que se abaratan con un dólar bajo), las empresas optarán por la automatización.
Luego manifestó que a pesar de los retos internos, el sector externo presenta una dinámica positiva impulsada por una «bonanza» de remesas, turismo y exportaciones de café. Sin embargo, recordó que el mercado internacional observa con preocupación la política fiscal colombiana.
Echeverry indicó que, para que las tasas de interés bajen de manera sostenida, el próximo gobierno deberá presentar un plan fiscal creíble que convenza a los banqueros internacionales y reduzca el gasto.
Finalmente, el exministro comparó la situación actual con las crisis de los gobiernos de Belisario Betancur y Ernesto Samper, vaticinando que la próxima administración tendrá que dedicar cuatro años a «limpiar la casa» y arreglar el desorden fiscal heredado.




