Marco Rubio no administrará transición en Venezuela; así están las fuerzas políticas tras captura de Maduro

En una entrevista exclusiva con la cadena NBC News, el funcionario fue enfático al señalar que las acciones recientes no constituyen un conflicto bélico.

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El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, aclaró la postura de la administración de Donald Trump tras la detención de Nicolás Maduro en una entrevista exclusiva con la cadena NBC News.

El funcionario fue enfático al señalar que las acciones recientes no constituyen un conflicto bélico contra la nación sudamericana, sino una acción judicial de gran envergadura.

“No hay una guerra. Estamos en guerra contra las organizaciones de narcotráfico; no es una guerra contra Venezuela”, declaró Rubio durante la entrevista.

Según el funcionario, el país está simplemente haciendo cumplir las leyes estadounidenses frente a organizaciones criminales transnacionales, destacando que el líder del Cartel de los Soles, identificado como Nicolás Maduro, se encuentra ahora bajo custodia y enfrentando la justicia en el Distrito Sur de Nueva York.

Rubio explicó que la captura fue, en su esencia, una “función de cumplimiento de la ley”. También detalló que, aunque el Departamento de Defensa prestó apoyo para neutralizar radares y elementos antiaéreos para garantizar la seguridad de los helicópteros, la misión fue limitada y precisa.

“No tenemos fuerzas estadounidenses en el terreno en Venezuela. Estuvieron en el terreno por unas dos horas cuando fueron a capturar a Maduro”, precisó, subrayando que no se perdieron vidas ni equipo estadounidense en el proceso.

Respecto a la falta de aprobación previa del Congreso, Rubio argumentó que no era necesaria debido a la naturaleza de la misión: “Esto no fue un ataque a Venezuela; fue una función de cumplimiento de la ley para capturar a un narcotraficante acusado”.

Luego añadió que, al ser una operación basada en condiciones específicas de tiempo y clima, no se podía arriesgar una filtración que pusiera en peligro la misión.

El objetivo no era el petróleo, sino proteger los intereses nacionales

El secretario de Estado dejó claro que el objetivo principal de la política actual es proteger los intereses nacionales de EE. UU. Y afirmó que no se puede permitir que un país del hemisferio se convierta en un cruce de caminos para adversarios como Irán, Rusia, China y Hezbolá.

En cuanto a la industria petrolera, Rubio negó que Estados Unidos necesite el crudo venezolano, pero aseguró que no permitirán que sea controlado por potencias extranjeras rivales ni robado por oligarcas.

“Queremos que los ingresos petroleros de ese país beneficien al pueblo de Venezuela”, señaló, vinculando la crisis económica y el saqueo de recursos con la migración masiva de 8 millones de personas que ha desestabilizado la región.

Para el secretario, la alternativa de dejar a Maduro en el poder era inaceptable, ya que implicaba permitir que un “narcotraficante convicto” utilizara las palancas del Estado para facilitar el envío de drogas a territorio estadounidense.

En cuanto a los próximos pasos, Rubio evitó dar detalles, pero señaló al gobierno de Cuba como un problema mayor, acusándolos de ser quienes realmente “colonizaron” el régimen de Maduro a través de sus servicios de inteligencia y seguridad.

La relación con Delcy Rodríguez

Al ser consultado sobre por qué la administración está dialogando con la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, en lugar de la líder opositora María Corina Machado, Rubio explicó que se trata de una “realidad inmediata”.

Aunque describió a Machado como “fantástica”, señaló que la mayoría de la oposición ya no se encuentra dentro del país y que existen problemas urgentes que deben abordarse con quienes tienen el control actual del aparato militar y policial.

Cuando se le preguntó específicamente si él o el secretario de Guerra, Pete Hegseth, estarían a cargo de dirigir Venezuela, Rubio respondió: “No es dirigir el país, es dirigir la política”.

Explicó que el objetivo de la administración Trump es dirigir la política estadounidense con respecto a Venezuela para que el país se mueva en una dirección que sea de interés nacional para los Estados Unidos y beneficiosa para el pueblo venezolano.

Rubio confirmó que está “muy involucrado” en el proceso debido a su experiencia y cargo, pero reiteró que la meta principal de dicha política es ver cambios en Venezuela que estabilicen la región y eliminen amenazas a la seguridad de EE. UU. De hecho, también participan en el proceso el asesor de seguridad nacional, el Departamento de Guerra y el Departamento de Justicia.

Finalmente, el funcionario lanzó una advertencia a los actuales mandos en Caracas: “No pueden inundar este país con miembros de bandas; no pueden inundar este país con drogas… no pueden convertir a Venezuela en un centro de operaciones para Irán, Rusia, Hezbolá y China”, dijo.

Así mismo, indicó que Maduro tuvo oportunidades de abandonar el país pacíficamente hace poco más de una semana, pero prefirió no hacerlo.