Ni corrupción ni mala gestión: Fedesarrollo señala un desbalance financiero estructural como el origen de la crisis en salud

Según el centro de pensamiento, el acceso a la salud creció más rápido que los recursos disponibles, creando una brecha.

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Fedesarrollo señaló en un informe que el sistema de salud colombiano no enfrenta una crisis de arquitectura institucional, sino de financiamiento, incentivos y gobernanza.

Según el centro de pensamiento, aunque el país logró hitos históricos al elevar la cobertura del 25 % a casi el 99 % de la población y reducir el gasto de bolsillo, el acceso creció más rápido que los recursos disponibles, creando una brecha que hoy amenaza la estabilidad del sistema.

El documento “Sistema de salud en Colombia: una salida de crisis en varias etapas”, elaborado por los investigadores Jairo Núñez y David Bardey, enfatiza que el problema de fondo es financiero debido a una insuficiencia crónica de recursos, y no simplemente una cuestión de corrupción o de los actores que operan el sistema.

El diagnóstico presentado por Fedesarrollo revela un panorama crítico donde los gastos sobre ingresos por Unidad de Pago por Capitación (UPC) alcanzaron el 109,5 % al cierre de 2025 debido a la siniestralidad desbordada.

Además, las EPS presentan un patrimonio neto negativo de $10,2 billones, mientras que la deuda con hospitales y clínicas asciende a $25,7 billones.

A esto se suman barreras de acceso. Solo en 2025 se registraron más de 312.000 tutelas y casi 2 millones de reclamos por barreras en servicios y tecnologías.

En consecuencia, el gasto de bolsillo para las familias más pobres aumentó un 71 % en un solo año, pasando del 7 % al 12 % de sus ingresos. Y la afiliación a seguros privados creció un 24 % ante el deterioro del sistema público.

Una hoja de ruta en seis ejes

Fedesarrollo propone una salida ordenada y secuencial para ejecutarse entre 2026 y 2030 que no implique diseñar el sistema desde cero ni mantener el estado actual. La propuesta se articula en seis ejes fundamentales.

En primer lugar, para corregir el financiamiento el centro de pensamiento sugiere ajustar la UPC con criterios técnicos y crear un mecanismo de compensación para sanear las deudas entre la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres), las EPS y las IPS.

De hecho, respecto a la Adres aconsejaron mejorar la interoperabilidad de datos y robustecer las auditorías que se le hacen.

También mencionaron la necesidad de cambiar el enfoque de la simple contención de costos hacia la calidad y resultados en salud, así como la urgencia en garantizar el abastecimiento de medicamentos mediante bonos farmacéuticos y reducir los tiempos de espera.

Fedesarrollo considera importante enfocarse en una estrategia territorial diferenciada. Mientras en las ciudades se mantendría el aseguramiento reformado, en zonas rurales dispersas (que cubren el 45 % del territorio) habría una provisión directa estatal y telemedicina.

Finalmente, recomendaron definir una senda fiscal clara que le dé sostenibilidad al sistema ante el envejecimiento poblacional y recuperar la confianza entre todos los actores del sector.

El informe señala que no hay agenda de salud viable sin una agenda fiscal explícita. Marcela Meléndez, directora ejecutiva de Fedesarrollo, advirtió que el deterioro golpea incluso a entidades intervenidas por el Estado, lo que confirma que el problema es un desbalance estructural entre costos y recursos.

Bajo esta premisa, Fedesarrollo recomienda al próximo gobierno no presentar la corrupción como la única causa del déficit, no postergar el ajuste técnico de la UPC, evitar la hipercentralización de pagos y aseguramiento, ya que el Estado carece de la capacidad institucional para operar tal esquema, y aplicar soluciones diferenciadas para un país con profundas brechas regionales.

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