Nuevo decreto de inversiones pensionales podría presionar el dólar a la baja por efecto de las monetizaciones

Según Asofondos, la restricción obligará a una desinversión de activos externos que implicaría una venta de activos en dólares para comprar pesos.

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Con la publicación de un decreto que reconfigura los límites de inversión de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) en el extranjero por parte del Gobierno, los analistas esperan un ingreso masivo de dólares al país, lo que impactaría directamente la tasa de cambio.

La norma que establece un tope global del 30 % en inversiones de ahorro de los trabajadores en otros mercados. Actualmente, las AFP mantienen una exposición internacional cercana al 48,8 % de su portafolio, lo que representa aproximadamente $257,1 billones, de acuerdo con la Asociación Colombiana de Administradoras de Fondos de Pensiones y de Cesantía (Asofondos).

El nuevo marco regulatorio, que busca redirigir el ahorro de los trabajadores hacia el mercado interno, exige una reducción gradual de este porcentaje en un plazo de cinco años: primero, las entidades deberán alcanzar un límite intermedio del 35 % en tres años para llegar luego a un 30 % al quinto año de vigencia.

Según la Unidad de Proyección Normativa y Estudios de Regulación Financiera (URF), este ajuste se plantea de forma «gradual y prudencial» para evitar traumatismos en los mercados financieros.

Efecto en el precio del dólar en Colombia

Andrés Velasco, presidente de Asofondos, señaló que esta restricción obligará a una desinversión de activos externos que implicaría una reducción de más de $100 billones en la exposición extranjera, según cálculos preliminares.

Este movimiento conlleva la venta de activos en dólares para comprar pesos (monetización), lo que naturalmente ejercería una presión a la baja en la tasa de cambio.

En ello coincidió Juan Pablo Vieira, CEO de JP Tactical Trading, quien advirtió que una monetización de alrededor de $100 billones generaría una presión importante para el dólar hacia abajo los próximos cinco años, por tratarse de un monto tan grande.

Sin embargo, explicó que, por ahora, la tasa de cambio no se ha movido de forma brusca sino alineada con el resto de las monedas de la región porque al final va a ser clave qué pase con el cambio de gobierno tras las elecciones presidenciales.

Velasco advierte que el esfuerzo de traer esos dólares al país dependerá de la volatilidad del mercado, señalando que «si llegar a haber una depreciación muy fuerte de la moneda, la rentabilidad en dólares de todo ese portafolio que pesa el 50 %, se sube», lo que obligaría a las AFP a realizar flujos de desinversión aún mayores para no exceder los topes permitidos.

Además, recordó que el país ya enfrenta un déficit de cuenta corriente financiado con deuda de portafolio y que la falta de dólares es un síntoma de malestar que esta medida no necesariamente cura.

Sin embargo, la principal preocupación del gremio de las AFP radica en el impacto sobre la rentabilidad del ahorro individual. Velasco calificó el decreto como una «muy mala noticia para los trabajadores colombianos», argumentando que limitar la diversificación reduce la capacidad de gestionar el riesgo y obtener mejores retornos.

El directivo explicó que el 80 % de los saldos en las cuentas de ahorro individual provienen de la rentabilidad y no de las cotizaciones. Al restringir el acceso a mercados internacionales, donde históricamente se obtienen retornos del 8,5 % frente al 3,8 % en Colombia, Velasco anticipa que a futuro habrá menos pensionados y pensiones más bajas.

Esto se debe a que será mucho más difícil para un afiliado alcanzar los montos necesarios para una renta vitalicia sin la potencia de los mercados bursátiles globales, según explicó.

Vieira también señaló que la presión del gobierno por limitar las inversiones de las AFP en el exterior y traer esos recursos a Colombia afecta a los inversionistas, los ahorradores y los futuros pensionados.

¿Falta de capital o falta de proyectos?

Mientras el Gobierno argumenta que el país necesita los capitales que las AFP han sacado del país para financiar proyectos estratégicos de infraestructura, energía y vivienda, Velasco sostiene que el diagnóstico oficial es inadecuado. Según el vocero, la inversión en Colombia es baja no por falta de recursos de las AFP, sino por la presión fiscal y la desconfianza.

Velasco reveló que el año pasado, a los fondos de pensiones se les quedaron cerca de $11 billones que tenían para invertir en Colombia; “simplemente no llegaron a demandarlos», dijo.

Para el economista, la baja inversión responde a que el Estado está sobreendeudado y paga tasas de interés muy altas (13 % – 14 %) para financiar su déficit, lo que desincentiva proyectos privados.

En sus palabras, la realidad es que «las firmas no financieras producen ahorro neto y no están demandando ahorro neto», lo que sugiere que forzar más capital hacia el mercado local no garantiza la creación de nuevos proyectos si persisten la inestabilidad jurídica y la alta carga impositiva.