Se destapan cartas de EE. UU. sobre Venezuela: Trump quiere precios más bajos del petróleo

Tras los bombardeos a Caracas y la caída de Maduro, la importación del crudo venezolano sería la prioridad para Trump.

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EE. UU. y Venezuela están avanzando en conversaciones para el envío de crudo venezolano a territorio norteamericano, según informó Reuters, citando al gobierno estadounidense.

Tras la intervención, el presidente de EE. UU., Donald Trump, señaló que se puede aumentar rápidamente la producción de crudo en ese país, el cual tiene las mayores reservas de petróleo del mundo. A esto se suma que el mandatario no comparte las estimaciones de los analistas, que apuntan a que la revitalización del sector energético venezolano tomaría años e inversiones multimillonarias. Según él, existen mecanismos para impulsar rápidamente la industria e iniciar negocios.

Donald Trump, presidente de EE. UU. Imagen: Flickr Donald Trump.
Donald Trump, presidente de EE. UU. Imagen: Flickr Donald Trump.

Ahora bien, el acuerdo sería el siguiente: el crudo que Venezuela vende a China sería redirigido a EE. UU. Cabe mencionar que China ha sido el mayor comprador del petróleo venezolano durante los últimos 10 años, especialmente desde que comenzaron las sanciones estadounidenses. Pero como consecuencia de los embargos, el gobierno venezolano ha tenido que almacenar parte del petróleo extraído, ya que no ha sido posible exportarlo. La capacidad de almacenamiento del gobierno chavista está llegando a sus límites máximos, lo que lo obligaría a reducir la producción. Esto implicaría el cierre de pozos, un proceso complejo que tomaría meses y requeriría nuevas inversiones para volver a ponerlos en operación.

Según indicó el secretario del Interior de EE. UU., Doug Burgum, a Reuters, Washington podría levantar las sanciones contra Venezuela con el objetivo de que el país acceda a equipos cruciales, tecnología y la liquidez necesaria para maximizar su producción. De esta manera, la administración estadounidense estaría revelando su disposición a aliviar la presión sobre el gobierno chavista para que la producción petrolera se reactive con rapidez.

También se señaló que el gobierno estadounidense estaría planeando reunirse con ejecutivos del sector petrolero. Aún no se ha revelado cuándo ni con quiénes se llevaría a cabo el encuentro. Sin embargo, se mencionó que el secretario de Energía, Chris Wright, tiene previsto hablar en una conferencia de Goldman Sachs en Miami el miércoles 7 de enero de 2026 en la mañana, justo antes de que el CEO de ConocoPhillips, Ryan Lance, realice comentarios a puerta cerrada.

Asimismo, se dijo que la industria petrolera estadounidense podría expandir sus operaciones en Venezuela en un plazo inferior a 18 meses, aunque ello implicaría un gasto significativo que recaería en las compañías del sector. No obstante, si el plan del gobierno estadounidense se concreta, las retribuciones también serían considerables.

Para Trump, el aumento de la producción venezolana contribuiría además a reducir los costos de la energía para los consumidores estadounidenses.

Tenemos mucho petróleo para perforar, lo que va a hacer que los precios del petróleo bajen aún más”, señaló el mandatario a Reuters.

Donald Trump, presidente de EE. UU. Imagen: Flickr White House.
Donald Trump, presidente de EE. UU. Imagen: Flickr White House.

Venezuela, el enigma del mercado petrolero

Tras la caída de Maduro, las principales compañías energéticas de EE. UU., Chevron, Exxon y ConocoPhillips, registraron alzas en el mercado financiero; sin embargo, el 6 de enero volvieron a presentar caídas en el precio de sus acciones, lo que refleja una fuerte volatilidad en el mercado tras los acontecimientos en Venezuela.

Para los analistas, los hechos ocurridos no solo en el país suramericano, sino también en Irán, la guerra entre Rusia y Ucrania, y las posibles represalias que China pueda tomar frente a la captura de Maduro y las intenciones de EE. UU., generaron un cambio de paradigma en el sector petrolero. En este contexto, no existe certeza sobre las dinámicas de exploración y producción de crudo, lo que ha provocado una marcada volatilidad a comienzos de 2026.

“Estos movimientos geopolíticos tomarán varios años en consolidarse, por lo que la volatilidad actual estaría más asociada a la fragilidad económica y geopolítica para transitar un año marcado por múltiples desafíos y una elevada inestabilidad, tanto en Venezuela como en Irán”, afirmó Diego Palencia, vicepresidente de Investigación y Estrategia de Solidus Capital.

Según explicó, estas tres compañías estadounidenses enfrentan la disyuntiva de apostar por la exploración en un periodo de alta inestabilidad, lo cual resulta paradójico, dado que la exploración es el segmento más riesgoso del negocio petrolero. Por ello, señaló que será en el futuro cuando se revelen las decisiones clave sobre una eventual apuesta en Venezuela.

Se dijo que la industria petrolera estadounidense podría expandir sus operaciones en Venezuela en un plazo inferior a 18 meses,. Imagen: tomada de Freepik.
Se dijo que la industria petrolera estadounidense podría expandir sus operaciones en Venezuela en un plazo inferior a 18 meses. Imagen: tomada de Freepik.

Por su parte, Julio César Vera, experto del sector y presidente de XUA Energy, indicó que el panorama comenzará a aclararse en los próximos días, a medida que se conozcan los alcances reales de la intervención estadounidense y el grado de alineación del gobierno de transición con la administración Trump.

Es claro que Venezuela requiere inversiones multimillonarias para recuperar su industria. Aun así, sigue siendo el país con las mayores reservas de petróleo del mundo, y sus posibilidades de crecimiento a corto y mediano plazo son amplias. De ahí el papel crucial de estas tres compañías, consideradas entre las más expertas en el manejo de crudos pesados y extrapesados, donde Venezuela concentra su mayor potencial”, afirmó Vera.

Lo anterior es relevante, ya que el desarrollo de crudos pesados exige mayores niveles de inversión para que puedan ser explotados de manera eficiente.

Destacado: El mercado es escéptico con la recuperación petrolera de Venezuela; presencia de China en ese país salió afectada

Sobre la relación entre Trump y las mayores empresas energéticas de EE. UU., se ha mencionado que estas habrían tenido conocimiento previo de los bombardeos ocurridos en la madrugada del 3 de enero de 2026. No obstante, Reuters reveló declaraciones de que, contrario a algunas versiones, las compañías no estaban al tanto de estas acciones y que, además, se muestran reticentes a iniciar operaciones en Venezuela o a sostener reuniones en la Casa Blanca. Esto último, debido a preocupaciones relacionadas con las leyes antimonopolio, que limitan la posibilidad de discutir entre competidores temas como planes de inversión, niveles de producción y cronogramas.