Tasas de interés en Colombia difícilmente bajarían en 2026: esta es la visión del mercado

El Banco de la República parece haber entrado en una fase de "esperar y ver" a qué pasa con la inflación, el salario mínimo y otras variables.

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El pasado viernes, la Junta Directiva del Banco de la República decidió, por mayoría, mantener la tasa de interés de intervención en el 9,25 %. Esta decisión, que marca la quinta ocasión consecutiva en la que el emisor opta por la estabilidad, refleja un enfoque profundamente cauteloso ante señales mixtas en la economía colombiana.

Para los analistas de Acciones & Valores, la decisión confirma un enfoque «claramente prudente y dependiente de la información en un contexto macroeconómico caracterizado por señales mixtas entre inflación, crecimiento y riesgos macrofinancieros«.

Tasas de interés e inflación
Fuente: Bancolombia.

Aunque el proceso desinflacionario continúa avanzando y el indicador descendió al 5,3 % en noviembre, permanece por encima de la meta del 3 % y del dato de hace un año (5,2 %).

“Tanto en el comunicado como en la rueda de prensa se hizo énfasis en que el riesgo de la inflación está ahí, las expectativas de inflación subieron a pesar de que la inflación bajó un poco en el mes de noviembre. Para final de año, el Banco de la República está viviendo una inflación muy parecida a la de finales del año pasado”, dijo Juana Téllez, economista jefe de BBVA Research.

Además, la actividad económica sorprendió al alza con un crecimiento del PIB del 3,4 % en el tercer trimestre, impulsada por un consumo total que se expandió un 5,6 %, lo que sugiere que las condiciones financieras aún no han enfriado lo suficiente el gasto privado.

Aunque la tasa real (descontando la inflación) parece elevada, la política monetaria podría no ser tan restrictiva como se percibe debido al aumento de la tasa neutral, de acuerdo con el Banco de Bogotá. Por su parte, Goldman Sachs sostiene que, si bien la pausa es «cautelosa», el gerente del emisor, Leonardo Villar, introdujo una contingencia restrictiva al sugerir que podrían considerarse aumentos si el panorama de desinflación empeora.

Tasas de interés reales
Fuente: Banco Itaú.

Para los analistas y para el propio banco central, el panorama se ha complicado por la incertidumbre fiscal y sus implicaciones en la percepción de riesgo soberano. El hundimiento de la reforma tributaria llevó al Gobierno a anunciar una declaratoria de emergencia económica para intentar recaudar los $16,3 billones faltantes en el presupuesto de 2026. Según Itaú, estos desequilibrios fiscales persistentes limitan el margen del emisor para flexibilizar su postura.

Proyecciones para 2026: ¿Hacia dónde va la tasa?

Las estimaciones de los analistas en política monetaria para el cierre de 2026 muestran una notable divergencia, fundamentada en la persistencia inflacionaria y el comportamiento de las expectativas.

Por un lado, los expertos de entidades como el Banco de Bogotá y Bancolombia ven posible que las tasas lleguen al 10 %. En el primer caso, la Dirección de Investigaciones Económicas anticipa incrementos de 25 pb en las reuniones de enero, marzo y abril de próximo año basada en una economía más fuerte de lo previsto, un desanclaje de las expectativas de inflación y la presión alcista que generará el ajuste del salario mínimo por encima de los criterios técnicos (inflación del año anterior más productividad).

En el segundo caso, el Grupo Cibest coincide en que los riesgos han elevado la probabilidad de un ciclo de ajuste en 2026. Argumentan que la evolución creciente de las expectativas de inflación (ubicadas en 4,6 % para finales de 2026) y la elevada prima de riesgo de Colombia exigen una postura altamente contractiva.

Por otra parte, el Banco Itaú le apunta a que el Banco de la República mantendrá la tasa inalterada durante todo 2026. Sus razones incluyen la lentitud del proceso de desinflación, expectativas de inflación persistentemente por encima de la meta y las presiones fiscales derivadas de la falta de recursos del Gobierno.

En contraste, el Banco de Occidente ve posible que la estabilidad se mantenga hasta el tercer trimestre de 2026 y que hacia el final del año se retome el ciclo de recortes hasta llegar a un 8,75 %. Su visión más optimista está fundamentada en que la inflación eventualmente retomará con firmeza su senda de desaceleración y cerrará el próximo año en 4,5 %, aunque solo en 2027 entraría en el rango de tolerancia (2 % – 4 %).

Tasas de interés y salario mínimo
Fuente: Banco de Occidente.

Goldman Sachs coincide en esta estimación, pues su escenario base muestra estabilidad en las próximas reuniones, argumentando que la postura ya es restrictiva y que el fuerte crecimiento del tercer trimestre estuvo distorsionado por factores transitorios, como pagos retroactivos a maestros. No obstante, advierten que un aumento del salario mínimo superior al 11 % facilitaría el camino hacia un incremento de tasas.

En resumen, el Banco de la República parece haber entrado en una fase de «esperar y ver», donde la magnitud del aumento del salario mínimo y la efectividad de las medidas fiscales del Gobierno serán determinantes para definir si el próximo movimiento de las tasas será a la baja o, como temen algunos bancos, mientras el emisor ve cuestionada su credibilidad por el incumplimiento de la meta de la inflación desde 2020.