Tres años en rojo: gobierno Petro vuelve a incumplir la meta de recaudo tributario

Según expertos, el Gobierno ha seguido sobreestimando los ingresos tributarios, lo que mantiene al país en una situación de riesgo económico.

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El desempeño fiscal de Colombia en 2025 dejó un balance agridulce. Aunque el recaudo tributario mostró un crecimiento nominal frente al año anterior, la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) no logró alcanzar el objetivo fijado por el Gobierno Nacional.

A diciembre de año pasado, los ingresos vía impuestos llegaron a $296 billones, una cifra que se ubicó $9,5 billones por debajo de la meta de $305,5 billones establecida en el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP), lo que representa un faltante del 3,1 %.

Con este resultado, la administración de Gustavo Petro suma tres años consecutivos de incumplimiento en sus metas, una racha negativa que comenzó en 2023 y continuó en 2024. Christian Quiñónez, exsubdirector de la DIAN y fundador de Clevertax, advirtió que se trata de algo que «históricamente nunca había ocurrido en el país”.

Vale la pena recordar que, en 2023, el recaudo tributario total fue de $278,9 billones, cuando la meta ascendía a $290,1 billones, es decir $11,2 billones por debajo de lo proyectado. Luego, en 2024, el recaudo no solo incumplió la meta, sino que sufrió una contracción (-4,4 %) en comparación con el año anterior, al llegar a $267,2 billones, con una meta de $289 billones que ya se había ajustado a la baja.

Metas ajustadas y realidades fiscales

Inicialmente, de acuerdo con el Plan Financiero de 2025, el Gobierno había proyectado un recaudo de $280,3 billones netos ($323,9 billones brutos). Sin embargo, en el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) presentado a mediados de año, estas proyecciones fueron ajustadas a la baja debido a condiciones de «estrechez fiscal» y gastos inflexibles, de acuerdo con el ministro de Hacienda, Germán Ávila.

A pesar de que el recaudo total del año fue un 10,8 % superior al de 2024, los expertos señalan que el crecimiento no fue estructural. Según su lectura, el resultado negativo se debió principalmente al mal desempeño del impuesto de renta, compensado parcialmente por un dinamismo en los impuestos externos, como aranceles e IVA externo, que superaron las expectativas oficiales.

Uno de los puntos más críticos señalados por los analistas es la dependencia de medidas extraordinarias en los ingresos tributarios. Y es que la retención en la fuente se consolidó como la principal fuente de ingresos, aportando $103,61 billones, es decir, el 35 % del total.

Gran parte de este flujo fue impulsado por el Decreto 572, que aumentó las tarifas de autorretención con el fin de sumar a su haber alrededor de $14 billones que corresponden a 2026, es decir, adelantó el recaudo.

Luis Fernando Mejía, CEO de Lumen Economic Intelligence, comparó en su momento esta estrategia con un trabajador que pide un adelanto de su sueldo y advirtió que la táctica de «abrir un hueco para tapar otro» repite errores del pasado y compromete la liquidez de los contribuyentes.

En esta misma línea, Christian Quiñónez señaló que, aunque estas retenciones ayudaron a «empujar un poquito la milla» en 2025, ocasionarán múltiples saldos a favor en 2026, comprometiendo gravemente el recaudo.

Lisandro Junco, exdirector de la DIAN, anticipó que el «hueco fiscal» para este 2026 será de gran magnitud, dado que cerca de $30 billones que debían recibirse en 2026 ya fueron cobrados por adelantado en 2025.

Esto se suma al hecho de que el Congreso no el aprobó al Gobierno la reforma tributaria con la que pretendía recaudar más de $16 billones este año y la Corte Constitucional suspendió la emergencia económica y sus medidas, que incluían una serie de impuestos que le dejarían al ejecutivo alrededor de $11 billones.

Ante este escenario, los expertos coinciden en que el Gobierno ha seguido sobreestimando los ingresos, manteniendo al país en una situación de riesgo económico persistente.