Moody’s confirma las calificaciones de BBVA; mantiene estable su perspectiva

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Moody’s Investors Service confirmó hoy el depósito a largo plazo y las calificaciones de deuda senior no garantizada del BBVA en A2 y A3, respectivamente.

La perspectiva de ambas calificaciones se mantiene estable. Al mismo tiempo, Moody’s confirmó la evaluación crediticia de referencia del banco (BCA) y la ajustada en baa2.

Se confirmaron los depósitos a corto plazo y las calificaciones de los programas en Prime-1 y Prime-2, respectivamente.

La afirmación de la calificación refleja la resistencia del perfil crediticio de BBVA al deterioro del entorno operativo en Turquía, y cualquier evolución negativa esperada en la filial turca del banco se ve ampliamente compensada por el mayor rendimiento de otras unidades del banco, en particular su negocio nacional.

Justificación

La afirmación de las calificaciones de hoy refleja la resistencia del perfil crediticio de BBVA ante el menor desempeño esperado de sus operaciones en Turquía, y sigue la baja de Moody’s del perfil macro de Turquía y la rebaja de la filial turca de BBVA, Türkiye Garanti Bankasi A.S. (Garanti), depósitos a largo plazo y calificaciones de deuda a B1 desde Ba3 el 28 de agosto de 2018.

En el contexto de un sólido crecimiento económico, el riesgo de activos en las operaciones españolas ha disminuido sustancialmente gracias a la venta de los activos inmobiliarios heredados del banco, lo que también aumentará la rentabilidad futura al reducir los costos de provisión y frenar las pérdidas en la unidad inmobiliaria del banco.

Además, cualquier impacto negativo en el perfil crediticio de BBVA por la evolución negativa en Turquía debería analizarse en el contexto de la fuerte diversificación geográfica mostrada por BBVA, donde el negocio turco representaba el 12 % de la cartera crediticia y las ganancias netas del banco a fines de junio de 2018.

El capital de BBVA también muestra una fuerte resistencia a los acontecimientos negativos en Turquía. Cualquier impacto negativo del riesgo cambiario es limitado ya que BBVA cubre el capital regulatorio y la contribución esperada de los beneficios.

Específicamente, una depreciación del 10 % de la lira turca tendría un impacto menor de dos puntos básicos en el capital CET1 (ratio de capital) del banco y el 50% de las ganancias esperadas para 2018 están cubiertas. Además, en un escenario extremo en el que BBVA perdió su inversión de capital en Garanti, el impacto sobre el índice CET1 del banco a fines de junio de 2018 (proforma tras la venta de BBVA Chile) sería una disminución de 34 puntos base a 11,03 %.

Moody’s también espera un impacto limitado en términos de liquidez y financiamiento, y cualquier contagio se verá limitado por las políticas internas de BBVA, que estipulan que todas las subsidiarias deben ser totalmente administradas localmente y ser autosuficientes en términos de liquidez.

“Si bien es probable que la reciente turbulencia del mercado aumente los precios de la financiación mayorista, Moody’s espera que BBVA tenga un amplio acceso a los mercados mayoristas, como ha sido el caso en los episodios de estrés del pasado”, mencionó.

La afirmación del depósito a largo plazo de BBVA en A2 y las calificaciones de deuda senior en A3 con perspectiva estable también refleja la evaluación de Moody’s de una probabilidad moderada de respaldo gubernamental a BBVA, que; sin embargo, no da lugar a una nueva elevación dado que las Evaluaciones Preliminares de Calificación (PRA) de BBVA ya están excediendo la calificación soberana.

¿Qué podría cambiar la calificación?

Las calificaciones de depósitos y deuda senior de BBVA podrían actualizarse si se actualiza la evaluación crediticia de referencia del banco.

Sin embargo, una mejora en la calificación de depósitos también requeriría la mejora de la calificación soberana de España, dado que la calificación de depósitos A2 actual ya supera en dos niveles a la calificación soberana y se limita a ese nivel según nuestra metodología.

El BCA del banco podría actualizarse como consecuencia de una recuperación sostenida de la rentabilidad, mientras que el riesgo de los activos continúa mejorando.