Economía cooperativa, social y solidaria: Un asunto de interés general para la sociedad

Las cooperativas ponen al ser humano en el centro de sus preocupaciones y motivaciones Justamente por ello, su desempeño empresarial está encaminado a la creación de valor social, cultural, económico y financiero y a gestionar de manera responsable, eficiente y sostenible sus finanzas, para poder atender de la mejor manera las necesidades y aspiraciones de su base social.

Su carácter asociativo, su gestión y gobernanza democrática, su propósito enfocado en el bienestar y la prosperidad colectiva de sus asociados, así como su compromiso con los demás le impregnan un sentido de responsabilidad compartida y sostenibilidad que proporciona condiciones distintas para el desarrollo de su actividad económica y el cumplimiento de sus objetivos sociales. Esas características las hacen un modelo de innovación en la gestión de empresas.

En los últimos años y, especialmente, a raíz de la crisis generada por la pandemia, se ha derivado un gran movimiento en torno de la economía social, solidaria y cooperativa (ESSC). El impulso a redes de ESSC en el mundo es significativo, así como el cada vez mayor interés de los organismos multilaterales en promover esta forma distinta de economía (ONU, OIT, CEPAL, OCDE, FAO, etc).

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Existe un entorno adecuado para el desarrollo empresarial y el emprendimiento cooperativo y solidario, en especial en el sector real de la economía, el cual debe ayudar a que este tipo de organizaciones inicien o fortalezcan su actividad, se consoliden y expandan.

Hay una mayor sensibilización e impacto positivo de la ESSC entre nuevos públicos y se valora su contribución al desarrollo y consolidación de procesos de innovación social.

Por ello es necesario fortalecer los programas de promoción, fomento, fortalecimiento y desarrollo empresarial de este tipo de empresas, para facilitar la organización de personas y comunidades en ESSC y muy importante reconocer a las cooperativas como un actor del desarrollo regional que contribuye a la recuperación y reactivación económica y social de mediano y largo plazo, así como a la conclusión económica y financiera.

Un ámbito fundamental a desarrollar es el relacionado con la necesidad de reconocer el papel que la ESSC tienen en los procesos de creación de trabajo digno y sostenible y en la formalización de empleos e ingresos.

La ONU en su documento “Las cooperativas en el desarrollo social”, de julio de 2021, señala: Para reconstruir para mejorar y lograr la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible, se requiere un nuevo contrato social en la era pos-COVID-19. El nuevo contrato social involucra a Gobiernos, personas, sociedad civil, empresas y otras partes interesadas para construir una sociedad más inclusiva, equitativa, resiliente y sostenible con protección social para todos. Las cooperativas tienen un papel importante que desempeñar en el contexto del nuevo contrato social, ya que ponen a las personas, más que a los beneficios, en el centro de sus operaciones”.

A su vez, la 110ª Conferencia Internacional de Trabajo promovida por la OIT, que se llevará a cabo a finales de mayo y principios de junio de 2022, en Ginebra Suiza, incluyó para discusión de su asamblea general un punto de su agenda sobre trabajo decente y la economía social y solidaria. En la Introducción del documento presentado por la OIT para esta actividad, señala que:

En la Declaración del Centenario de la OIT para el Futuro del Trabajo (2019) se reconoce la contribución de la ESS a la generación de trabajo decente, empleo productivo y mejores niveles de vida para todos. En el Llamamiento mundial a la acción para una recuperación centrada en las personas de la crisis causada por la COVID-19 que sea inclusiva, sostenible y resiliente (2021) se reconoce el papel de la ESS para lograr una recuperación de base amplia y generadora de empleo con oportunidades de trabajo decente para todos. Por lo tanto, es oportuno discutir sobre el valor añadido de la ESS y su papel en el avance de la justicia social a través del trabajo decente, así como en la promoción del desarrollo sostenible.

La promoción de una ESS sólida también está relacionada con la promoción de las empresas sostenibles.El impacto de la crisis de la COVID-19 ha exacerbado los déficits de trabajo decente preexistentes, ha provocado un aumento de la pobreza, ha incrementado las desigualdades y ha puesto al descubierto las brechas digitales dentro de los países y entre ellos. En un momento en que los requerimientos de nuevas formas de hacer negocios son cada vez más frecuentes, la ESS puede proporcionar una base para un modelo de empresa que fomente la inclusión, la sostenibilidad y la resiliencia.  Las unidades de la ESS son empresas sostenibles en la medida en que son económicamente viables y siguen los valores y principios de la ESS, … por lo que priorizan la dignidad humana, la sostenibilidad medio ambiental y el trabajo decente por encima de la búsqueda legítima de beneficios”.

Para que todo este movimiento encaminado hacia el bienestar y el bien común, como horizonte posible de desarrollo humano se consolide, debemos avanzar en ajustes a los marcos jurídicos y el fortalecimiento de este modelo de desarrollo empresarial, para que la presencia del cooperativismo y la ESS se amplíe, profundice y abarque nuevos sectores y actividades económicas en Colombia.

Entre esos ajustes se requiere una revisión estructural de la regulación y supervisión, la cual debe estar acorde con la naturaleza especial de esta clase de entidades con el fin de facilitar la aplicación de los principios cooperativos, proteger y promover el desarrollo de las instituciones de la economía solidaria.

El desarrollo de la economía cooperativa, social y solidaria es un asunto de interés general de la sociedad y del Estado y de creación de oportunidades para la gente, tal como está sucediendo en muchos países del mundo.

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