Gobierno Petro soporta el gasto con más deuda pública, mientras el interés de los TES repunta a niveles de 2022

El año 2025 marca un máximo de potencial colocación de deuda del 8,7 % del PIB, superior al dato histórico (5,2 %), incluso en pandemia (6,5 %).

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Aunque este año el Gobierno colombiano tenía un cupo de $95,8 billones para emisión de deuda, la colocación a la fecha superaría los $100 billones, según un informe de la Dirección de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá.

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A la cifra se llegó tras sumar los $62,4 billones en subastas, $21,8 billones en operaciones convenidas y $16 billones en canjes, lo que llevó a la entidad financiera a advertir que el Gobierno abrió una ventana para aumentar su endeudamiento de largo plazo.

Esto sin mencionar los $23 billones (US$6.000 millones) producto de la primera colocación directa de TES a un agente extranjero (Pacific Investment Management Company o Pimco) el pasado 19 de diciembre.

De acuerdo con el análisis, 2025 marca un máximo de potencial colocación de deuda del 8,7 % del PIB, muy por encima de los históricos (5,2 % del PIB) e incluso del periodo de pandemia (6,5 % del PIB).

Sin embargo, los expertos de la entidad financiera advirtieron que las múltiples estrategias que ha ejecutado la Dirección de Crédito Público del Ministerio de Hacienda para darle recursos a la Nación y solventar su gasto han empezado a comprometer la sostenibilidad de las finanzas públicas.

En detalle, la operación de manejo de deuda que se implementó a partir del segundo semestre, y se centra en hacer canjes de títulos de deuda de corto plazo para recoger los que están en el mercado de largo plazo, le permite al Gobierno aumentar la colocación TES sin utilizar el cupo de emisión anual definido en el Presupuesto General de la Nación.

“Dado que la emisión de TES no se hace por los mecanismos tradicionales de subasta con el mercado y/o operación convenida con entidades públicas, la meta consignada en el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) o en el Plan Financiero se desdibuja”, detalló el Banco de Bogotá sobre lo que conlleva la operación en la práctica.

Hoy por hoy, sin una Regla Fiscal vigente luego de que el Gobierno tomara la decisión de suspenderla hasta 2027, la única restricción de gasto de la Nación es su caja, por lo que se han implementado “todas las medidas posibles para conseguir recursos, sin evidencia de restricciones de gasto”.

El precio del dinero: la tasa de interés

Durante los meses de octubre y noviembre de 2025, el mercado de deuda pública en Colombia enfrentó un escenario crítico. Según el más reciente informe del Banco de Bogotá, los títulos de tesorería (TES) sufrieron desvalorizaciones que sumaron un promedio de 94 puntos básicos (pb) para el caso de los bonos en tasa fija.

Aunque este fenómeno fue especialmente severo en los títulos con vencimiento de 2 a 4 años (2027 a 2029), con un incremento promedio de 136 puntos básicos (pb), la referencia para el mercado son los TES a 10 años por su alto volumen de emisión y negociación.

Actualmente, las tasas a 2035 superan el 13 %, aunque hace un año se ubicaban alrededor del 11 % y en 2023 estaban ligeramente por encima del 10 %. De hecho, el repunte de este año se asemeja más al visto en 2022, con un interés cercano al 14 %, y está 500 puntos básicos por encima del de 2021 (9 %).

La última vez que las tasas de interés de los TES a 10 años estuvieron por debajo del 10 % fue en octubre de 2024. Desde entonces comenzaron a mostrar una curva al alza que descendió ligeramente a mediados de año antes de aplanarse.

Solo en un par de semanas, entre noviembre y diciembre, estos papeles se movieron hacia el 13 %, 400 puntos básicos (pb) por encima de lo que se reportaba 10 años antes (9 %).

Aunque la estrategia de manejo de deuda que viene ejecutando la Dirección de Crédito Público permitió que entre junio y octubre se viera un efecto de moderación en las tasas, estas rebotaron, lo que ha llevado a los analistas a concluir que se han revertido las ganancias obtenidas producto de la reacción inicial del mercado.

Lo anterior se explica en el hecho de que los indicadores fiscales no muestran una mejora sostenida en el desbalance entre ingresos y gastos públicos (con una proyección de déficit total del 6,2 % del PIB y uno primario del 3 %), tampoco se vio un interés por parte del Gobierno de implementar una solución estructural, por lo que los anuncios de compromisos de la administración actual fueron perdiendo credibilidad.

De hecho, los expertos vienen advirtiendo un significativo incremento en las tasas de interés de los títulos de deuda pública, lo que se traduce en una desvalorización de estos activos en medio del esfuerzo del Ministerio de Hacienda por lograr justo lo contrario y en un aumento del costo del endeudamiento del Gobierno.

Esta coyuntura derivó en que la colocación directa de TES de la semana pasada se diera a una tasa de 13,15 %, casi 40 puntos básicos por encima de las tarifas que se negociaban un día antes.

Además, la a percepción de riesgo sobre Colombia ha empeorado en comparación con sus pares de la región. El diferencial del CDS (Credit Default Swap) a 5 años se amplió a 116 pb, entrando en una zona de alerta no vista en meses previos. A esto se suma una sobreoferta de títulos, ya que el gobierno extendió las subastas hasta diciembre con tasas de corte muy altas y una baja capacidad de absorción por parte de un mercado ya saturado.

El Banco de Bogotá concluyó diciendo que “el gobierno no domina los mercados, sino al revés”, para explicar el hecho de que a los inversionistas no los convencen los planes del Ejecutivo como para entregarles su dinero porque leen una alta volatilidad y ya hablan de una saturación tras una serie de subastas billonarias consecutivas.