Detrás de cada alza o reducción en los precios de la gasolina y el diésel hay una discusión mucho más amplia de lo que parece. Se trata de una ecuación que involucra el presupuesto público, decisiones sobre el manejo de los combustibles y variables que pueden terminar impactando el costo de vida de los hogares. En ese contexto, tras el anuncio del Gobierno de reducir en $300 el precio del galón de gasolina a partir del 1 de febrero de 2026, surgieron nuevas alertas desde el sector transportador. Es por ello que, Arnulfo Cuervo, presidente de Fedetranscarga, expresó su preocupación ante la posibilidad de que esa decisión venga acompañada de un aumento en el precio del diésel, un insumo clave para la cadena logística del país.
¿Prevé alzas en el precio del diésel tras la decisión del Gobierno de bajar $300 a la gasolina?
Para enero de 2023, el precio de la gasolina era de $10.163 en promedio. En enero de 2026, la tenemos en $16.400 en promedio. Hay un incremento de 62 % en los últimos tres años. En ese orden de ideas, hay que determinar que si el precio de la gasolina en Colombia está fijado por precios internacionales, hace alrededor de cuatro años en EE. UU., que es nuestro precio de referencia, ha venido disminuyendo el costo. Primero, por exceso de oferta, y obviamente la devaluación del dólar.

En ese orden de ideas, tenemos gasolina en EE. UU. a US$2,83 en promedio, que eso al cambiar con lo que tenemos nosotros los colombianos, es más o menos a $10.500 con relación al valor que tenemos internamente, es decir, estamos pagando en comparación a ese precio internacional más de 60 % por encima de ese precio.
Bajo ese contexto, cuando se habla por parte del ministro de Hacienda de disminuir $300 el valor del combustible, la preocupación que nos nace es la siguiente: si la gasolina tenía un precio elevado en comparación con el precio internacional, por encima de 60 %, pero se ha empezado a disminuir el precio, ¿quiere decir eso que existiendo un déficit del FEPC para el diésel, este se va a incrementar?
Eso teniendo en cuenta una particularidad, y es que los países donde la gasolina es más costosa, por ejemplo, en Bolivia o Belice, que no son ni productores de petróleo ni tienen refinerías para refinar ese petróleo y convertirlo en combustibles. En ese orden de ideas, estamos también desaprovechando una condición particular que tenemos nosotros los colombianos, que producimos petróleo y tenemos incluso dos refinerías, una en Cartagena y la otra en Santander.
Frente a la baja de $300, a pesar de que lo anunció el Gobierno que iba a ser una cuestión desescalada y de una manera lenta, no ayudan en absoluto cuando hablamos de la canasta familiar cuando hablamos de la inflación que se viene por el aumento indiscriminado del salario mínimo. Para el sector de transporte, la preocupación continúa siendo de que eventualmente empiezan a subir el precio del diésel.

¿Y en qué quedó lo pactado en 2024 cuando salieron a manifestarse?
Lo cierto es que después del paro que se dio en septiembre de 2024, y donde se prometió por parte del Gobierno reanudar las mesas de diálogo para establecer una fórmula mediante la cual se fijaran los precios de los combustibles, eso no se ha cumplido. Esta decisión que se toma de cara a unas elecciones prontas de Congreso, y por supuesto a meses de la elección de la Presidencia, tiene más que con esa intencionalidad de decirle a quienes eventualmente desconocen esa problemática de los combustibles en el país, que el Gobierno está haciendo algo por nosotros.
Cuando hablamos del diésel no solamente nos referimos al transporte de carga que mueve 96 % de la carga de transporte del país, incluyendo los alimentos, sino que adicionalmente mueve los pasajeros en carretera. Incluso la industria agrícola depende del diésel, porque estamos hablando de la maquinaria, los tractores, las combinadas y demás, y con muchas industrias a nivel nacional, su producción se determina a través de energía que producen plantas eléctricas que funcionan con motores diésel estacionarios.
Ese tema de continuar manejando el precio del diésel o el precio del combustible de gasolina desde el punto de vista estrictamente político, evitando determinarlo lo técnico, continúa siendo un grave error que afecta enormemente la economía.
¿Entonces sí habrá un alza del diésel?
Hoy que se quiere disminuir el precio de la gasolina, indiscutiblemente, la consecuencia lógica sería que subiera el diésel, y esa es nuestra enorme preocupación. De acuerdo al índice del costo de transporte de carga determinado por el DANE (Departamento Administrativo Nacional de Estadística) la última vez en 2015, y no se ha vuelto a hacer con relación a eso ninguna actualización.
Ahora, con ese incremento que se pueda dar, podemos disparar eventualmente esos costos, y disparándolos de una manera desproporcionada, serían inoperables los camiones, sería absurdo el impacto a la inflación que se daría en el país, porque todos los productos que en Colombia se mueven, 96 % de ellos los mueven los camiones en carreteras, y dentro de esos productos sale incluida la canasta alimentaria de las familias.
El tema del diésel no es político, es uno que ver con la competitividad del país. Si nosotros producimos petróleo, más allá de lo que se ha venido determinando de marchitar la industria, bajo ese presupuesto de ser productores y refinadores, hablar de esa ventaja competitiva para hacernos en el mundo mucho más competitivos, Colombia seguramente va a obtener mejores condiciones de mercado y mejores ganancias y utilidades para los productores.

¿Si hay alzas, los transportadores saldrán otra vez a manifestarse como lo hicieron en 2024?
Cuando se dio esa movilización de las bases camioneras fue porque se incrementó en una resolución de agosto del año 2024, $1.904. Fue un incremento absolutamente absurdo. Por supuesto que el Gobierno no volverá a cometer ese error, no va a incrementar en miles de pesos, pero lo va a incrementar en pequeñas cantidades. En diciembre de 2025 se incrementó $100 y luego se volvió a incrementar el diésel el 31 de diciembre otros $100.
Seguramente en lo que resta de este mandato, seis meses, que se incremente dos veces en el mes. Recordemos que las decisiones que se toman en Colombia con relación a cualquier tipo de incrementos, de alzas y demás, carecen de estudios técnicos, se toman simplemente al bien de las circunstancias y según el interés puntual mediante el cual se establecen en el momento que se requieran. Ahora se está hablando de $300, pero pueden aumentarle $500 al diésel. Eso no lo sabemos.
¿Por qué los usuarios de la gasolina y los que pagan impuestos deben pagar el subsidio al diésel?
Cuando nosotros hablamos de subsidios, la figura determina que estoy comprando afuera caro y vendo aquí adentro más barato al interés del país y ese es el subsidio. El subsidio es que gasto una plata en exceso afuera para poder vender más barato acá y beneficiar a la población. Yo quiero decir lo siguiente, estos no son datos de Fedetranscarga, son de Ecopetrol, 97 % del diésel que consumimos en el país es refinado en Cartagena y en Barrancabermeja y se refina con petróleo colombiano.
Cuando hablamos de la gasolina solamente importamos entre 30% y 35 %, porque el resto se produce en Colombia con petróleo colombiano y en las refinerías. Entonces es bien importante conocer que el FEPC no está determinado porque nosotros tengamos que importar el combustible más caro de afuera y venderlo más barato aquí adentro. Eso está determinado por una política que determina que Ecopetrol teniendo la posibilidad de vender el combustible más caro por fuera, nos lo vende más barato a nosotros y como nos lo vende más barato, entonces tenemos que darle ese precio.
Son políticas que están determinadas con un manejo político y no técnico, porque si usted es el dueño de la vaca, ¿por qué tendría que comprarla en la tienda la bolsa de leche más cara cuando a usted le cuesta menos y de mejor calidad esa botella de leche en su finca? Ese es el tema. Esto va más allá de determinar a quién beneficia y a quién no. Es decir, quienes estamos perjudicados con la política de precios de los combustibles en el país son todos los colombianos que consumimos gasolina y diésel, porque son los combustibles fósiles los que mueven al país.
¿La condición de que el diésel tenga los precios que tienen el mercado local es de Ecopetrol?
Decisiones del Gobierno Nacional, recuerde que Ecopetrol es una empresa del estado colombiano en un porcentaje superior a 90 %. Por eso se reitera que nos sentemos con el Ministerio de Hacienda, el de Minas y Energía y por supuesto con Ecopetrol, y determinemos una fórmula alejada de precios internacionales, y que sea una acoplada a las condiciones económicas de nosotros los colombianos.
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En su momento le llamamos nosotros Fórmula Colombia, que fue absolutamente desechada, no se estudió y se siguió manteniendo lo que existe, dependientes de un fondo de estabilización, precios internacionales y que por cuenta de todo eso, nos determina pagar combustibles excesivamente caros cuando no correspondería por nuestra condición de ser productores de petróleo y refinadores.




