Datos de la Agencia Internacional de Energía (EIA, por sus siglas en inglés) proyectaron para 2026 una sobreoferta en el mercado petrolero que se ubica en 2,25 millones de barriles diarios. A este panorama se añadió un precio del Brent cercano a US$62 por barril. Este contexto limitaría las probabilidades de grandes inversiones en Venezuela.
Esto se daría como consecuencia de la política de disciplina de capital de las empresas petroleras, según lo manifestó Bancolombia. Adicionalmente, está el proceso de recuperación de la infraestructura venezolana, el cual podría tomar entre uno y dos años. Gracias a esto, las noticias sobre la posible recuperación del sistema energético de este país han tenido un impacto limitado en los precios del crudo.

Según lo dijo la entidad financiera, hasta ahora Chevron es la compañía con mayor presencia en Venezuela, la cual también estaría interesada en aumentar su producción. En contraste, ExxonMobil descartó inversiones en el país por la incertidumbre que existe.
Los mismos datos de la EIA revelaron que para 2026 habrá una sobreoferta de petróleo, por lo cual los precios se mantendrían estables, aunque no en niveles extremos. Lo anterior también se explica por la capacidad de almacenamiento disponible en EE. UU., lo que permite absorber el exceso de producción.
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De esta manera, la potencia norteamericana tomó una posición con la finalidad de redefinir el equilibrio de poder en el sector energético. Los movimientos en Venezuela marcan el inicio, según lo expresó Bancolombia, de una estrategia para consolidarse en este mercado durante décadas. También cabe recordar que Venezuela posee cerca de 20 % de las reservas probadas de crudo, con lo cual se convierte en el país con las mayores reservas probadas de petróleo del mundo.
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