El mercado de deuda pública en Colombia atravesó una de las semanas más turbulentas de los últimos años recientes, después de que las tasas de los Títulos de Tesorería (TES) superaran en apenas unos días la barrera del 13 % para luego perforar el techo del 14 % en varias de sus referencias clave.
Los analistas coincidieron en que este comportamiento responde a una combinación de factores que incluyen una deteriorada perspectiva fiscal, la incertidumbre por las próximas elecciones y un volumen de emisión de deuda que ha desbordado las previsiones legales.
También advirtieron que estos niveles de rentabilidad exigida por el mercado reflejan la desconfianza en la capacidad de pago del Gobierno y en la estabilidad económica del país. “El Gobierno se está fondeando a costos que superan ampliamente la tasa repo, elevando la vulnerabilidad de la curva ante nuevos choques de confianza”, indicó Acciones & Valores.
Y es que las tasas actuales sobrepasaron los niveles registrados durante la crisis financiera internacional de 2008 y se aproximan peligrosamente al máximo histórico, cercano al 15 %, visto en octubre de 2022.
Instrumentos de inversión como el ETF GXTESCOL de Global X, que replica el comportamiento de los bonos soberanos de tasa fija, también muestra la tendencia. En febrero de 2026, el indicador acumuló una caída cercana al 4,6 %, reflejando que los inversionistas están exigiendo rendimientos históricamente altos para financiar al Gobierno.
Según expertos, mayores tasas se traducen en un costo de endeudamiento superior para el Estado, lo que presiona las finanzas públicas y encarece el crédito para empresas y ciudadanos.
De acuerdo con Acciones & Valores, esta dinámica muestra una curva de rendimientos altamente invertida y bajo tensión, donde el mercado castiga especialmente los tramos corto y medio debido a la elevada oferta de títulos.
Incertidumbre electoral y fiscal
El panorama electoral ha pesado en los mercados tras la publicación de una encuesta que muestran al senador Iván Cepeda con una amplia ventaja en la carrera a la Presidencia de la República, lo que genera incertidumbre sobre la continuidad de las políticas económicas actuales.
A esto se suman las noticias sobre la intención del Gobierno de generar traslados masivos de ahorros pensionales por $25 billones desde las AFP hacia Colpensiones, lo que reduciría la demanda estructural por bonos del Gobierno, así como la entrada en vigor de nuevos impuestos en el marco de la emergencia económica por las fuertes lluvias.
«No hay cifras fiscales oficiales de 2025 y tampoco un plan financiero para 2026, la caja del Gobierno está baja, lo que ha sido compensado con una elevada emisión de TES, ha habido noticias que complican aún más la situación y, si bien el panorama no es del todo claro, el contexto electoral no ayudó», explicó Camilo Pérez, director de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá.
En ello coincidió Natalia Gurushina, economista jefe de VanEck, quien señaló: » La liquidez y la falta de flujos no ayudan, pero las principales razones del colapso son la política (elecciones) y las expectativas fiscales y desestabilizadas».
Riesgo país y excesos en la emisión
La desconfianza se refleja también en el Credit Default Swap (CDS) a 5 años, que mide el costo de asegurar la deuda colombiana contra un impago. El CDS subió hasta los 221 pb el viernes pasado, niveles no vistos desde mediados de 2025.
Actualmente, la prima de riesgo de Colombia (205) supera ampliamente a pares regionales como Brasil (129) o México (88). “Es notorio el diferencial de tendencia con el resto de la región”, dijo al respecto el Banco Itaú.
A pesar de este entorno adverso, el Gobierno ha mantenido una agresiva estrategia de fondeo. Solo en febrero de 2026, las colocaciones directas superaron los $10 billones, un máximo histórico mensual que superan el 126 % del cupo anual inicialmente previsto para entidades públicas, según el Banco de Bogotá.
Así mismo, Acciones & Valores advirtió que el saldo total de TES ascendió a $742,6 billones (+2,14 % frente a enero), reflejando un incremento relevante en la oferta neta. “Si bien las Operaciones de Manejo de Deuda con la Tesorería han contribuido parcialmente a gestionar vencimientos y liquidez, la magnitud de las emisiones directas y la concentración en referencias 2035 y 2046 siguen siendo un factor estructural que mantiene presionada la prima por plazo y explica la mayor sensibilidad del tramo corto y medio frente al largo en la sesión”, anotó la firma.
Lo más preocupante para los analistas es que estas emisiones han superado el 126 % del cupo anual previsto inicialmente para entidades públicas, evidenciando una necesidad de caja apremiante que obliga a aceptar tasas de corte cada vez más altas, como el 13,90 % pactado recientemente para los TES 2030.
Recientemente, el Banco de Bogotá en su Lupa Fiscal alertó que el Ministerio de Hacienda excedió el límite de emisión de Títulos de Tesorería (TES) el año pasado y podría recurrir a la misma estrategia este 2026.
Un análisis de la Dirección de Investigaciones Económicas detalló que la entidad logró emitir cerca de $111 billones de TES, a pesar de que el límite legal permitido era de $95,8 billones. Esto fue posible gracias a una nueva estrategia de colocación de la Dirección de Crédito Público que consiste en emitir títulos de corto plazo (TCO) y posteriormente cambiarlos por largo plazo teniendo en cuenta solo el cupo de endeudamiento de la primera referencia.
Así escalaron las tasas esta semana
El martes 24 de febrero, la curva de TES tasa fija registró una desvalorización promedio de 20 puntos básicos (pb) y el miércoles 25 la curva registró un aplanamiento de su estructura en medio de movimientos mixtos.
Para el jueves 26, la situación se profundizó a 22 pb, pues los TES con vencimiento en 2027 saltaron 70 pb en una sola jornada, alcanzando el 14,00 % y las referencias a 2032 y 2033 cerraron en 14,05 % y 14,02 % respectivamente.
Incluso los títulos a 10 años (2036) subieron hasta el 13,56 %.
Esta dinámica muestra una curva de rendimientos altamente invertida y bajo tensión, donde el mercado castiga especialmente los tramos corto y medio debido a la elevada oferta de títulos.
El Banco de Occidente resaltó en un informe que la tasa de los TES que vencen en 10 años se movió 500 pb del 8,4 % al 13,2 % entre inicios de 2022 y 2026. “En cualquier mercado nos perciben como más riesgosos y eso tiene consecuencias en el costo del fondeo”, concluyó.
Proyecciones y consecuencias
Hacia adelante, la vulnerabilidad de la deuda pública sigue siendo alta. De mantenerse la ausencia de un ancla tras el abandono de la Regla Fiscal, las tasas de los TES podrían seguir en máximos históricos, elevando el endeudamiento del Gobierno, que a enero, volvió a niveles de pandemia (65 % del PIB) y marcó récord al superar los $1.200 billones.
Iván Torroledo, cofundador de Littio, advirtió además sobre un efecto diferido en el mercado cambiario: «En aproximadamente seis meses o un año, el Gobierno tendrá que salir a comprar dólares para pagar los intereses de la deuda que adquirió en el exterior, convirtiéndose en un comprador fuerte que presionará el precio de la divisa al alza».
Por ahora, los analistas y el mercado mantienen una vigilancia estricta sobre los próximos anuncios de Hacienda y el desarrollo de la contienda electoral, mientras las tasas de los TES se consolidan en niveles de crisis.




