En enero de 2026, las remesas que enviaron al país los trabajadores colombianos en el exterior superaron los US$1.000 millones y mostraron un tímido crecimiento del 1 % respecto al mismo mes en 2025, según estadísticas del Banco de la República.
La cifra de inicio de año (US$1.020,11 millones) fue solo US$10 millones superior a la registrada 12 meses atrás (US$1.009,66 millones), después de que se evidenciaran variaciones acumuladas superiores al 10 % la mayor parte en 2025.
De hecho, cuando se compara el dato con el del mes anterior se observa una caída del 13,1 %, pues en diciembre de 2025 las remesas alcanzaron una cifra récord de US$1.173,38 millones, la más alta desde el inicio de la serie en el año 2000.

Vale la pena recordar que el año pasado ingresaron al país más de US$13.098 millones por cuenta de estas transferencias, un 10,6 % más que en todo 2024 (US$11.848,22 millones).
Recientemente, BBVA Research reveló que las remesas, que representan un ingreso importante en algunos hogares, se habían visto afectadas por la política migratoria de los Estados Unidos. “Se espera una evolución favorable en las remesas, aunque a menor ritmo del observado en los últimos años”, dijo la entidad.
Según el análisis, aunque se anticipa una ralentización en los flujos migratorios, no se identificaron signos de reversión en las transferencias de los trabajadores, que continúan siendo una fuente de ingresos importante para la economía, pero sí se verá una moderación de su crecimiento.
El estudio de la firma deja ver que Colombia es el país con mayor dependencia de este ingreso en América Latina, dado que más de la mitad de las remesas (53 %) provienen de 3,7 millones de colombianos que trabajan EE. UU., lo que equivale a casi el 1,5 % de su Producto Interno Bruto (PIB).
De hecho, el flujo de dinero por remesas desde todos los países hacia Colombia representa el 2,8 % del PIB nacional, una cifra que rivaliza con sectores clave de la economía, de acuerdo con el BBVA Research.
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