El dólar estadounidense en Colombia cerró la semana con una tendencia a la baja, situándose en $3.633,75. La divisa retrocedió $8,25 frente al dato de ayer ($3.642), consolidando un sesgo de apreciación a pesar del entorno de incertidumbre global.
La jornada inició en $3.650, nivel que coincidió con el máximo del día, y mostró un descenso gradual hasta tocar un mínimo de $3.624. Este movimiento local se dio en medio de un índice DXY que operó con una leve caída en 98,71 puntos (-0,11 %), favorecido por la tregua diplomática en Medio Oriente que continúa reduciendo la demanda de activos refugio.

La dinámica del peso colombiano estuvo hoy influenciada por factores internos de peso. Por un lado, el DANE reveló ayer que la inflación de marzo escaló al 5,56 %, superando las expectativas del mercado y reactivando las alarmas en el Banco de la República. En consecuencia, la inflación básica saltó a un promedio del 5,6 %, su nivel más alto desde mediados de 2024, lo que refuerza la tesis de que las tasas de interés se mantendrán elevadas por más tiempo.
Por otro lado, la más reciente encuesta presidencial de AtlasIntel generó reacciones en los flujos de capital, según Acciones & Valores. Aunque Iván Cepeda lidera la intención de voto en primera vuelta, los escenarios de segunda vuelta muestran una victoria de candidatos de oposición como Abelardo de la Espriella o Paloma Valencia.
Esta lectura de los pesos y contrapesos políticos, sumada al nuevo régimen de inversión de las AFP, que limita la salida de capitales al 30 %, ha fortalecido la demanda por pesos colombianos.
Finalmente, la firma resaltó que la tasa de cambio ha mostrado una resiliencia notable incluso tras la reciente rebaja de la calificación soberana por parte de S&P. Esto sugiere que los seguros contra impago (CDS) ya habían incorporado el deterioro del perfil crediticio del país, permitiendo que factores como el diferencial de tasas y la debilidad del dólar global sigan actuando como amortiguadores.
Petróleo: Estabilidad ante la tregua diplomática
El mercado energético operó con variaciones marginales, priorizando la desescalada diplomática sobre los riesgos operativos en la infraestructura saudí. El barril Brent se situó en US$96,31 (+0,41 %) y el WTI en US$97,88 (+0,01 %).
A pesar de que Arabia Saudita mantiene una reducción de capacidad de 600.000 barriles por día debido a ataques previos, y de que Irán ha sugerido imponer tarifas de tránsito en el Estrecho de Ormuz, los inversionistas parecen confiar en que el diálogo bilateral evitará una nueva interrupción masiva del suministro.
Finalmente, la deuda pública (TES) colombiana cerró mercados con una valorización del 0,45 % en el promedio ponderado de todas las referencias de títulos de tesorería que integran el ETF de Global X, que se negocia en la Bolsa de Valores de Colombia.

Esta información se toma del indicador de Global X (GXTESCOL), que replica el índice GBI-EM de J.P.Morgan para Colombia.
Por otra parte, los cierres de TES de deuda pública, de acuerdo con el sistema de negociación del Banco de la República, donde operan los grandes inversionistas de Colombia, registraron los siguientes movimientos:
- Los TES de 2026 cerraron en 9,968 % y la jornada anterior en 11,619 %.
- Los TES de 2028 terminaron en 13,640 % desde los 13,546 % de la sesión previa.
- Los TES de 2033 concluyeron en 13,510 % cuando el día hábil anterior se habían ubicado en 13,566 %.
- Los TES de 2050 finalizaron en 12,650 %; la jornada anterior en 12,820 %.
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