El exgerente del Banco de la República, Juan José Echavarría, se refirió a la propuesta del Gobierno y algunos codirectores del banco central de utilizar herramientas como el encaje bancario o la cantidad de dinero en efectivo en circulación o en depósitos en lugar de las tasas de interés para controlar la inflación: “Eso está mandado a recoger”, señaló.
En entrevista con Valora Analitik, el economista explicó que este tipo de mecanismos, que ya se implementaron en Colombia durante las décadas de los 70 y 80, resultaron ser un desastre que generaba confusión en los mercados; además, defendió el modelo de inflación objetivo y la tasa de interés como el instrumento técnico idóneo para proteger el poder adquisitivo.
Echavarría, quien fue presentado como el candidato a la presidencia Sergio Fajardo como su futuro ministro de Hacienda, insistió en la necesidad de un ajuste fiscal creíble para estabilizar la deuda del país, la lucha contra la evasión de impuestos que alcanza el 50 % en Colombia y el impacto negativo que tienen los aumentos desmedidos del gasto público y del salario mínimo sobre la inversión privada.
También defendió la independencia del Banco de la República frente a las presiones del Ejecutivo y advirtió el riesgo de seguir modelos económicos fallidos, citando el caso de Turquía como advertencia sobre lo que ocurre cuando la política interfiere en las decisiones técnicas del banco central.
¿El ajuste fiscal que debe hacer Colombia tomará mucho tiempo o hay manera de acelerarlo?
Considero que el ajuste debe ser, ante todo, creíble. Se requiere un ajuste de entre 3,5 y 4 puntos del PIB, que puede realizarse de forma gradual, por ejemplo, a un ritmo de 0,5 puntos por semestre. Hay un mito de que cuando el Gobierno recortar el gasto público, la economía entra en recesión; eso no es cierto, cuando un país crece a su potencial y hay un recorte del Estado el sector privado tiene más campo de acción. Además, hay que apoyar foros internacionales que tratan de combatir paraísos fiscales, a donde se va un tercio de los impuestos de los colombianos y del mundo. La propuesta de Sergio Fajardo para estabilizar la deuda es mantener el gasto en términos constantes para que se vaya reduciendo como porcentaje del PIB y hay propuestas de eliminar subsidios como el del IVA al estrato 4, 5 y 6.
¿Es más factible revertir el aumento del gasto público o recurrir a aumentar el recaudo vía impuestos?
Creo que debemos trabajar en todos los frentes: gasto e impuestos. Hay que crecer más y bajar la prima de riesgo, un plan creíble fiscal con un crecimiento de 3,8 % en vez de 3 %, eso permite que el ajuste sea menor, pero será grande, en lugar de 4,5 de 3,5 puntos. Hay que llegar a estabilizar y mirar con lupa unos gastos del Estado que han crecido de forma gigantesca, como la Presidencia de la República, Planeación Nacional y el Ministerio del Interior. Por otra parte, en Colombia hay una gran evasión de impuestos, la mitad no se pagan en Colombia, según cálculos de Eduardo Lora y hay una gran elusión sobre todo en IVA. Si no actuamos, la cosa va a ser cada vez peor, los bancos nos prestan a tasas más altas hasta que nos dejan de prestar y aparece la recesión fiscal que Colombia no conoce.
¿Tiene razón el Gobierno al decir que el salario mínimo dinamiza la economía?
Ninguna. La realidad es que cuando el gobierno gasta más, el sector privado invierte menos. Lo que está haciendo el Gobierno es gastar para la campaña, porque si fueran gastos en educación o salud están amarrados, pero todo lo que es nueva deuda está libre.
¿Qué puede pasar en la relación entre el Gobierno y el Banco de la República en medio de las presiones del presidente de subir de nuevo el mínimo?
El presidente que haga lo que a él le parezca, si quiere gastar más que gaste. Si puede aumentar el salario mínimo dos veces, que no sé si es legal, está en sus funciones. Al Banco de la República le toca hacer su trabajo, mientras más aumenta el Gobierno la demanda más tienen que subir las tasas. El presidente ha dicho que esto no tiene impacto inflacionario, eso es mentira; las expectativas de inflación que estaban en el 5% y bajando ya van para el 6%; es el efecto de aumentar el mínimo, tener un manicomio fiscal y el impacto en los precios de la guerra en Irán.
El Gobierno se ha sostenido en que subir la tasa de interés afecta el crecimiento y el empleo…
Claro que los afecta, pero también reduce la inflación y creo que es más importante que la inflación que no les robe el dinero a los colombianos, especialmente a los más pobres. Incluso es muy paradójico que en 1991 en M19 propuso tener un banco central mucho más independiente que el que hoy tenemos donde no estaba el ministro de Hacienda ni mayoritariamente el Gobierno como hoy.
¿Se puede controlar la inflación con encajes bancarios u otros mecanismos como se ha sugerido estos días?
Eso está mandado a recoger, fue lo que hicimos en Colombia, en los 80 y 70, que era un desastre, nadie sabía qué estaba haciendo el banco con esos corredores monetarios y cambiarios, era súper confuso. El esquema moderno de inflación objetivo, con tasa de cambio flotante y la tasa de interés como instrumento, es el que siguen 50 bancos en el mundo y todos los países desarrollados. La tasa de interés es el instrumento y cuando hay mucha inflación hay que subir la tasa de interés. Ignorar esta lógica técnica, como se hizo en Turquía, solo conduce a un aumento descontrolado de la inflación.
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