El dólar en Colombia amanece con una calma que parece el «ojo del huracán». Con una apertura en $3.620, la divisa se alinea con el cierre de ayer ($3.627,89), moviéndose en un rango lateral mientras el mundo financiero procesa datos de inflación alarmantes en Estados Unidos y espera la decisión de política monetaria en Colombia.
El modelo táctico sugiere que, aunque el dólar abrió en $3.620, el sesgo regional es alcista. La ruptura de niveles en México y Brasil suele ser un indicador adelantado para Colombia. Si el banco central no sorprende con una postura muy fuerte, la inercia del dólar podría ser hacia arriba para cerrar la semana.

Aunque el índice DXY se mantiene estable por la falta de catalizadores nuevos, los vecinos de la región están enviando señales de alerta.
México y Brasil están activando señales de compra de dólares, lo que sugiere un fortalecimiento del billete verde frente a las monedas emergentes, de acuerdo con JP Tactical Trading.
Por su parte, el peso colombiano se mantiene contenido, pero atrapado en una zona de indecisión. La falta de una dirección clara en los flujos sugiere que los grandes jugadores están esperando el desenlace de la reunión del Banco de la República hoy.
Petróleo muestra alta volatilidad
La volatilidad en los precios del crudo ha sido extrema en las últimas horas, reflejando el pánico y la posterior toma de utilidades tras los rumores de escalada militar.
El Brent tocó máximos de US$126,41 durante la madrugada (un salto del 7,1%), para luego retroceder a US$116,11. El WTI se sitúa en US$106,45.
La intención de EE. UU. de formar una coalición internacional para forzar el paso en el Estrecho de Ormuz y la preparación de nuevos ataques contra Irán han elevado los temores de un «shock estanflacionario». Esto significa precios de energía por las nubes que frenan el crecimiento económico mientras disparan la inflación; el peor de los mundos para los bancos centrales.
Noticias clave en EE. UU. y Colombia
El dato de inflación PCE en Estados Unidos (el indicador que más mira la FED) ha caído como un balde de agua fría. El PCE general subió al 3,5 %, el nivel más alto en tres años. La medición subyacente escaló al 3,2%.
La guerra con Irán ya está pasando factura al bolsillo del consumidor estadounidense. Esto reduce casi a cero la posibilidad de que la FED baje tasas pronto, lo que le da un soporte estructural al dólar a nivel global.
Por otro lado, hoy es un día clave para las finanzas en Colombia. Tras el aumento de la tasa de interés a 11,25 % en marzo, la Junta Directiva del Banco de la República se reúne este jueves en un contexto de la inflación menor en EE. UU. y el petróleo por encima de los US$115 como telón de fondo.
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