En medio del lanzamiento de la primera carrera oficial de Smart Fit en Colombia, la compañía brasileña reveló una de sus apuestas más ambiciosas para el mercado local: la posible llegada y expansión de Bio Ritmo, su marca premium de gimnasios enfocada en usuarios de alto poder adquisitivo, experiencias exclusivas y un servicio mucho más personalizado.
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En entrevista exclusiva con Valora Analitik, Camilo Sarasti, CEO de Smart Fit en Colombia, confirmó que el país está dentro de los mercados que el grupo evalúa para expandir esta línea de lujo, junto con Costa Rica y Chile.
“Seguimos explorando oportunidades de locales para abrir nuestra marca de lujo en Colombia y Costa Rica, la cual se llama Bio Ritmo y ya tiene presencia en Panamá”, explicó Sarasti.
La conversación se dio durante la presentación de la Smart Fit Run, la primera carrera urbana de la compañía en Colombia, evento con el que la cadena celebra sus 10 años de operación en el país y que se realizará el próximo 12 de julio en Bogotá con recorridos de 5K, 10K y 15K. Sin embargo, más allá del anuncio deportivo, el foco estratégico está puesto en la evolución del negocio fitness premium en América Latina.
lLos planes de Smart Fit en Colombia
Actualmente, Smart Fit cuenta con 228 sedes en Colombia, presencia en 24 departamentos y 56 municipios, consolidándose como la cadena fitness más grande del país. “Esperamos abrir entre 15 y 25 locales adicionales este año”, aseguró Sarasti.
El ejecutivo destacó además la relevancia que tiene el mercado colombiano dentro de la operación regional de la compañía. “En Brasil tenemos más de 900 sedes, en México más de 400 y en Colombia 228. Hoy en día estamos sobre una base de un poquito más de 2.000 sedes en toda la cadena, entonces uno puede decir que Colombia representa más o menos el 14 % del peso de Smart Fit”, afirmó.

Pero Bio Ritmo representa un modelo completamente distinto al formato tradicional de Smart Fit. Mientras la marca principal se enfoca en democratizar el acceso al fitness mediante membresías masivas y precios competitivos, Bio Ritmo apunta a un nicho dispuesto a pagar más por exclusividad, diseño, personalización y experiencias diferenciadas.
“Es un modelo de gimnasio de gama alta, que tiene un precio más alto, pero también con un mayor grado de personalización”, explicó Sarasti. De hecho, el directivo aseguró que la mensualidad de Bio Ritmo“ puede valer cinco veces más que lo que vale la suscripción en la marca Smart Fit”.
La expansión de esta marca premium, sin embargo, depende de una variable clave: encontrar el inmueble adecuado. Según explicó la compañía, cada sede requiere condiciones muy específicas por el tipo de experiencia que busca ofrecer.
La marca necesita locales ubicados en zonas premium de las ciudades, con amplios parqueaderos y cerca de 1.700 metros cuadrados de área. “Esperemos que se nos presente la oportunidad para poder abrir Bio Ritmo”, señaló Sarasti.
La exigencia inmobiliaria también eleva de manera importante la inversión requerida. Abrir una sola unidad de Bio Ritmo supera los US$1,5 millones, cifra que convierte la selección del espacio en uno de los principales retos de expansión para la compañía.
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La apuesta llega en un momento en el que el mercado fitness colombiano sigue creciendo, impulsado por nuevas tendencias de bienestar, salud preventiva y cambios en los hábitos de consumo, especialmente entre los jóvenes.
Sarasti destacó que actualmente Smart Fit supera los 730.000 usuarios en Colombia y mantiene crecimientos de doble dígito. “Cada vez la gente se está cuidando más, especialmente la generación Z, que le pone menos importancia al alcohol y más importancia a su salud”, señaló.
El ejecutivo también sostuvo que el país aún tiene un amplio potencial de crecimiento. Según explicó, en Colombia apenas entre el 3 % y el 4 % de la población asiste al gimnasio, mientras que en Estados Unidos la cifra llega al 25 %. “Creemos que nos podemos duplicar o triplicar en tamaño”, afirmó.

Para Sarasti, todavía existen oportunidades importantes tanto en grandes capitales como en ciudades intermedias. “En Bogotá, Medellín y Cali hay ciertos barrios que son desatendidos. Además, hay municipios que no tienen una propuesta de valor como Smart Fit. Hemos llegado a municipios como Duitama y constantemente estamos evaluando oportunidades de crecimiento”, aseguró.
El directivo añadió que la expansión hacia municipios más pequeños también puede ser rentable para la compañía debido a las diferencias en costos operativos frente a las grandes ciudades.
“Son rentables porque gran parte de este negocio es el arriendo. En ciudades intermedias puedes conseguir muchas veces unos arriendos más bajos de lo que puedes conseguir en una ciudad como Bogotá, así en Bogotá tengas más usuarios. Otro costo importante es el gasto eléctrico. En ciudades con altas temperaturas como Barrancabermeja o Cúcuta nos cuesta más llegar al nivel de rentabilidad por cuenta de ese costo de energía, que puede ser muchas veces entre cuatro y cinco veces el de Bogotá”, explicó.
La expansión de Bio Ritmo también se conoce en medio de movimientos recientes dentro de la estructura accionaria del grupo Smart Fit. Sobre ese tema, Sarasti explicó que la salida del fondo brasileño Patria no tendrá impacto en la operación local ni en los planes de crecimiento.
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“Recientemente el grupo Patria de Brasil vendió su participación que le quedaba en Smart Fit, que era un poco menos del 7 %. Era natural que saliera porque es un fondo de capital privado y tiene que devolverles esa plata a sus inversionistas. Somos un caso de éxito para Patria y fue una inversión muy rentable para ellos”, concluyó.





