El plan de expansión de Nutresa en Venezuela sigue tomando forma, como parte de la estrategia de consolidar ventas por US$1.000 millones ante la perspectiva de recuperación del país vecino.
Y lo hará con un negocio en el que también se viene perfilando: los helados. En meses recientes finalizó la adquisición de Mimo’s, la tradicional marca colombiana que pertenecía al Grupo IGA (Inmaculada Guadalupe) y ahora el holding de alimentos anunció su más reciente movimiento en Venezuela.
Según dio a conocer al mercado, celebró un contrato de compraventa de acciones para adquirir el 100 % de las acciones de Industrias Tío Rico, una compañía con más de 70 años en el mercado de ese país.
Según se explicó brevemente, se trata de una “sociedad domiciliada en Caracas, Venezuela, dedicada a la producción y comercialización de helados”.
Hasta julio del año pasado Tío Rico pertenecía a Unilever, que vendió este negocio a la empresa automotriz Mack de Venezuela, que tenía la representación de marcas de vehículos pesados y camiones como Mack, Volvo y Dongfeng.
Antes de ser parte de la multinacional Unilever, que compró la marca en 1994, perteneció también al Grupo Cisneros, un importante conglomerado empresarial venezolano.
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Avance del nuevo negocio y perspectivas en Venezuela
Sobre el cierre de la transacción, Nutresa explicó que la culminación y formalización definitiva se encuentra “sujeta al cumplimiento de las condiciones suspensivas habituales para este tipo de transacciones”.
Frente a su expectativa en ese mercado, en llamadas con inversionistas este año, el conglomerado de alimentos ha afirmado que desde la salida del poder de Nicolás Maduro, han intensificado su trabajo de prospección en el mercado venezolano.
La forma de hacerlo ha sido el despliegue de equipos en terreno y sosteniendo conversaciones con actores locales para identificar vías de exportación.
Así mismo, destacó que cuenta con plantas ubicadas en zonas cercanas a la frontera con Venezuela, lo que facilitaría la operación logística. Eso sí, reconoció que, el año pasado, las ventas al país vecino representaron apenas US$14 millones.
A pesar de lo anterior, Nutresa mantiene con buenos ojos el mercado venezolano, sobre todo porque, en el pasado, llegó a representar entre 20 % y 30 % de sus ventas y prevé que en un horizonte de tres a cinco años ese país retome los niveles de PIB per cápita que registraba hace 15 o 20 años.
Esto se suma a lo dicho este año por Jaime Gilinski a Bloomberg, cuando afirmó que su objetivo es “inundar Venezuela lo antes posible con productos de Nutresa”, mientras que su hijo, Gabriel, añadió que la aceleración en ese país “será realmente rápida”.




