Peso colombiano sufre un agosto volátil, pero mantiene el liderazgo anual frente al dólar

A pesar de este bache mensual, el peso colombiano se consolidó al cierre de agosto como el líder en el balance anual de la región.

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En un mes marcado por la incertidumbre fiscal local, el impacto de un terremoto, la compra de reservas del banco central y el endurecimiento monetario de la Reserva Federal, el peso colombiano se devaluó un 1,95 % en agosto. Sin embargo, en el balance del último año, la divisa colombiana sigue liderando con fuerza la apreciación regional.

El mercado de divisas latinoamericano vivió un agitado agosto, caracterizado por una elevada volatilidad generada por factores geopolíticos globales y complejas coyunturas internas.

El peso colombiano fue el fiel reflejo de este entorno de contrastes, según los analistas, experimentando una trayectoria de montaña rusa en la que pasó de tocar su nivel más fuerte en ocho años a finalizar el mes registrando una devaluación mensual del 2,1 %, cotizándose sobre los $3.215 por dólar (un aumento de $56 frente al cierre de julio).

Peso colombiano en agosto de 2026
Fuente: Valora Analitik.

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A pesar de este bache mensual, el peso colombiano se consolidó al cierre de agosto como el líder en el balance anual de la región, acumulando una apreciación del 19,63 % en los últimos 12 meses.

La evolución del peso colombiano durante el mes pasado se dividió en dos fases marcadamente opuestas, de acuerdo con el Banco de Bogotá. En la primera mitad del mes, la tasa de cambio experimentó un fuerte descenso que la llevó a negociarse en $3.032, su nivel más bajo desde 2018.

Esta sorpresiva apreciación inicial se debió a un fenómeno paradójico tras el terremoto que sacudió al país, cuyos daños materiales se estimaron en cerca de $30 billones. Los mercados financieros reaccionaron con especulación sobre una inminente entrada masiva de dólares para financiar la reconstrucción a través de deuda externa.

Esta expectativa fue alimentada por anuncios de ayuda y cooperación internacional, que incluyeron una donación de Estados Unidos por US$15,5 millones y la aprobación de un crédito multilateral por parte del Banco Mundial por US$200 millones.

Sin embargo, el optimismo cambiario comenzó a diluirse en la segunda mitad del mes. El Gobierno colombiano aclaró que la atención de la emergencia en lo que resta del año se financiaría localmente con $4 billones provenientes de traslados presupuestales, recursos del Sistema General de Regalías, el FONPET y la sobretasa al ACPM.

Al reducirse la expectativa de grandes monetizaciones de deuda externa por parte del Ministerio de Hacienda, el mercado cambiario corrigió rápidamente y el dólar recuperó terreno frente al peso.

Factores de debilidad estructural del peso colombiano

La debilidad del peso colombiano hacia el cierre de agosto no solo respondió a la moderación de la especulación post-terremoto, sino a tres factores fundamentales de carácter local.

Por un lado, el Banco de la República sorprendió al mercado en julio al mantener su política monetaria inalterada y las tasas en el 12 %. Este movimiento obligó a los agentes a moderar a la baja sus proyecciones de tasas.

Según la curva swap IBR, el mercado ahora anticipa estabilidad en septiembre, dos incrementos de 25 pb en octubre y diciembre, y una tasa máxima del 12,50 % para fines de 2026 (frente al 12,75 % previo).

La perspectiva de menores tasas en el mediano plazo redujo el atractivo del carry trade para los inversionistas extranjeros.

En segundo lugar, el Banco de la República ejerció una presión alcista adicional mediante su programa de acumulación gradual de reservas internacionales por hasta US$4.000 millones, implementado a través de subastas mensuales de opciones put. En la subasta de agosto se adjudicaron y ejercieron en su totalidad US$400 millones, con una alta demanda que alcanzó los US$878 millones y una prima de corte de $13 por dólar.

Finalmente, la radicación del proyecto del Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2027 desató una ola de nerviosismo. El documento reveló que, sin medidas correctoras, el déficit fiscal alcanzaría un histórico 9,4 % del PIB en 2027, producto de una caída del 2 % del PIB en los ingresos, un aumento del 2 % del PIB en gastos corrientes y un alza del 1 % del PIB en el pago de intereses.

En respuesta, la prima de riesgo país (medida por los CDS a 5 años) subió de 135 pb a mediados de mes hasta cerrar en 142 pb. Aunque el peso no se desplomó gracias al anuncio gubernamental de una Ley de Ajuste Fiscal para reducir el déficit en 2,2 % del PIB, el impacto en la confianza de los inversionistas fue evidente.

Esta incertidumbre fiscal también golpeó al mercado de deuda pública local: las tasas de los TES de tasa fija registraron un incremento promedio de 42 pb durante el mes, mientras que en la curva de TES UVR el incremento promedio fue de 14 pb.

América Latina tuvo un mes de rendimientos mixtos

El peso colombiano no estuvo solo en su tendencia a la baja durante agosto. De acuerdo con cifras de TradingView al cierre de mes, las divisas regionales mostraron un comportamiento dispar frente al dólar estadounidense.

Los devaluados fueron el real brasileño, que lideró las pérdidas regionales con una depreciación mensual de 2,2 %, seguido muy de cerca por el peso colombiano (-1,95 %) y el peso chileno, que cedió un 0,4 %.

En contraste, entre los ganadores figuran el peso mexicano, que nadó a contracorriente de la tendencia de fortaleza global del dólar y se apreció un 2 %, y el sol peruano que se fortaleció un 0,9 %.

Este comportamiento regional mixto se enmarcó en un contexto global altamente complejo. Por un lado, la volatilidad de los precios del crudo y una mayor aversión al riesgo internacional tras la sorpresiva intervención cambiaria conjunta realizada por los gobiernos de Estados Unidos y Japón marcaron la pauta cambiaria.

Por otro lado, se registró un fuerte endurecimiento en las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal (FED). Tras el discurso de Kevin Warsh en el simposio de Jackson Hole, donde se enfatizó la persistencia de los riesgos inflacionarios y la disposición de la FED a ajustar las tasas al alza si la desinflación se estanca, las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años escalaron hasta el 4,76 % (+3 pb en el mes), alcanzando su nivel más alto desde 2007.

Balance a 12 meses: Colombia sigue liderando la región

A pesar de las turbulencias de agosto de 2026, la perspectiva de largo plazo dibuja un panorama favorable para el peso colombiano y el resto de las grandes economías regionales en su balance anual frente al billete verde.

Con un avance del 19,63 %, el peso colombiano se ratifica como la divisa con mejor desempeño en el último año.

En el extremo opuesto, el peso argentino se consolida como el gran perdedor de la región en la comparativa anual, perdiendo un 9,59 % de su valor frente al dólar estadounidense, reflejando problemas estructurales propios y diferenciándose del resto de sus pares regionales que, en términos generales, han logrado mantenerse más fuertes frente a la moneda norteamericana durante el último año.