La FIFA aplicará una política comercial estricta en el Mundial 2026 y cambiará el nombre de 14 de los 16 estadios que serán sede del torneo. La decisión responde a la norma del organismo sobre protección de patrocinadores oficiales y evitar exposición de marcas que no forman parte del conglomerado comercial del evento.
De los 16 estadios, 11 estarán en Estados Unidos, 3 en México y 2 en Canadá. Todos los escenarios estadounidenses perderán su nombre comercial durante el campeonato y serán identificados con denominaciones genéricas vinculadas a la ciudad o región.
En Canadá, el BC Place Vancouver conservará su nombre, mientras que el BMO Field se convertirá en Estadio Toronto. En México, el Estadio Azteca mantendrá su identidad histórica, pero el Estadio Akron pasará a denominarse Estadio Guadalajara.
La medida también impacta recintos como el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, el MetLife Stadium en la zona de Nueva York–Nueva Jersey o el SoFi Stadium en Los Ángeles, que serán identificados únicamente por su ubicación geográfica durante la Copa del Mundo. Esta política se basa en el concepto de evitar marketing de emboscada y proteger el valor de los contratos de patrocinio que la FIFA vende a nivel global.

¿Cuánto dinero generan los derechos de nombre de los estadios del Mundial 2026?
Los derechos comerciales de nombre representan una de las fuentes de ingresos más relevantes para los operadores de estadios en Estados Unidos, Canadá y México. En el mercado estadounidense, las marcas destinan cerca de US$900 millones al año a acuerdos de denominación de recintos deportivos, según datos reportados por Forbes.
Algunos de los estadios que serán sede del Mundial 2026 tienen contratos millonarios vigentes. El SoFi Stadium en Los Ángeles, por ejemplo, cuenta con uno de los acuerdos más altos del mercado estadounidense, con valores estimados cercanos a US$30 millones anuales dentro de un contrato de largo plazo.
El MetLife Stadium tiene acuerdos comerciales estimados alrededor de US$17 millones al año según reportes del sector. El Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, por su parte, registra cifras aproximadas de US$10 millones a US$12 millones anuales por naming rights.
Estos contratos forman parte de una tendencia del deporte. En los últimos años se han firmado acuerdos récord, como el del Crypto.com Arena en Los Ángeles, con un valor total cercano a US$700 millones en un contrato de 20 años, convirtiéndose en una referencia del mercado internacional.
La decisión de la FIFA no elimina los contratos comerciales de los estadios, pero sí limita la exposición mediática de las marcas durante el torneo, lo que implica una reducción de visibilidad en el evento futbolístico más visto del planeta. La Copa del Mundo alcanza audiencias acumuladas superiores a los 3.000 millones de personas a nivel mundial, por lo que dejar de aparecer en señales oficiales tiene un impacto directo en posicionamiento.

El Mundial 2026 será el torneo más grande organizado por la FIFA, con más selecciones, más partidos y más ciudades involucradas. La organización mantiene que la protección comercial es clave para garantizar el valor de sus acuerdos, que financian gran parte del evento.
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La política de renombramiento temporal evidencia la tensión entre los ingresos que generan los derechos de nombre a nivel local y los multimillonarios contratos de patrocinio negociados por la FIFA alrededor de todo el mundo con marcas exclusivas.




