La Dimayor busca recaudar US$100 millones anuales por los derechos de televisión del fútbol colombiano. Según información del periodista Alejandro Pino Calad, esta cifra es la meta fijada por la dirigencia para el nuevo ciclo de comercialización. Sin embargo, filtraciones internas indican que las ofertas reales no superan los US$90 millones, lo que genera una brecha financiera en las expectativas de los 36 clubes asociados.
Pino Calad revela que, a pesar de los esfuerzos por diversificar el mercado, Win Sports se consolida como el único interesado con capacidad de pago establecida. La entidad deportiva emitió un comunicado oficial en abril de 2026 para iniciar una «invitación privada» a medios y plataformas digitales. Esta medida es calificada por el periodista como un acto de urgencia ante la falta de nuevos competidores en el ecosistema audiovisual.
El contexto económico internacional también afecta la valoración del producto local. Plataformas de streaming como DAZN no han ingresado al mercado colombiano debido a que el torneo no genera consumo masivo fuera de las fronteras nacionales. Actualmente, el fútbol colombiano compite directamente con espectáculos como la Kings League y las ligas europeas, que capturan la atención de las audiencias jóvenes.
La Dimayor justifica su aspiración de US$100 millones basándose en el ranking de la IFFHS de 2025, que ubicó a la Liga BetPlay en el décimo puesto a nivel mundial. No obstante, el periodista señala que el valor real del negocio se ve afectado por factores externos como la violencia en los estadios y la baja calidad de algunos escenarios deportivos.

Concentración de audiencias y el peso de los clubes grandes en el fútbol colombiano
El negocio de la televisión en Colombia depende de la tracción de cuatro equipos principales: Atlético Nacional, América de Cali, Millonarios y Junior de Barranquilla. Estos clubes son los responsables de los mayores picos de rating y suscripciones masivas. De hecho, la final entre Nacional y Millonarios en 2023 representó el mayor volumen de ventas en la historia de Win Sports, asegurando la viabilidad operativa de la empresa por tres años.
A pesar de que estos equipos generan el mayor valor comercial, el modelo de la Dimayor impone una distribución equitativa de ingresos. Esta estructura impide que los clubes históricos negocien sus derechos de manera independiente. Un intento de separación por parte de los «grandes» conllevaría sanciones de la Federación Colombiana de Fútbol, bloqueando su participación en competencias internacionales como la Copa Libertadores.
En el ámbito técnico, la producción audiovisual ha registrado avances significativos bajo la operación de la firma Torneos. Se pasó de transmisiones estándar de ocho cámaras a esquemas de 12 y 14 cámaras en alta definición para los partidos de ciudades principales. Estas mejoras buscan profesionalizar el espectáculo, aunque el periodista advierte que el contenido deportivo sigue siendo insuficiente para atraer a gigantes como Disney+ o Netflix.

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Finalmente, el análisis de Pino Calad sugiere que la creación de un canal propio por parte de la Dimayor es financieramente inviable debido a los altos costos de producción y logística que actualmente asume el operador. Sin otros oferentes en el panorama, el contrato actual con Win Sports se perfila como la única opción real para sostener la estructura económica del fútbol profesional colombiano en el próximo cuatrienio.




