Estrategia de deuda del gobierno Petro solo «compra tiempo»; persisten desbalances estructurales

Un análisis de la firma Algebra Labs advierte que las decisiones del Gobierno han incrementado peligrosamente la dependencia del financiamiento externo.

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Un informe técnico advierte que la actual estrategia de financiamiento del Ministerio de Hacienda ha logrado «comprar tiempo» mediante operaciones de deuda masivas, pero ha fallado en corregir los problemas fundamentales de la economía nacional.

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El documento de la firma de análisis de datos Algebra Labs pone en duda la salud de las finanzas públicas en Colombia y concluye que las decisiones recientes han incrementado peligrosamente la dependencia del financiamiento externo, lo que deja al país altamente vulnerable ante posibles choques cambiarios.

El punto de mayor preocupación, de acuerdo con el análisis, fue la operación de enero de 2026, donde el Gobierno ejecutó la colocación de bonos globales más grande de su historia, por un monto de US$4.950 millones.

Aunque la demanda en los mercados fue robusta, Algebra Labs advierte que la naturaleza de esta emisión revela fragilidad: la mayoría de estos recursos no se destinan a inversión productiva, sino al rollover o refinanciamiento de deudas con vencimientos próximos entre 2026 y 2027.

Al emitir nueva deuda para pagar la anterior en un entorno de tasas globales elevadas, el costo promedio de la deuda a largo plazo aumenta significativamente. Al cierre de 2025, la deuda neta del Gobierno Central alcanzó un máximo histórico del 64,7 % del PIB, sumando un total de $1.192 billones.

Ingresos en caída y gastos rígidos

El análisis subraya que el país enfrenta un problema de solvencia estructural, no simplemente de falta de liquidez momentánea, dado que existe una brecha crítica entre los ingresos y los gastos.

En primer lugar, el recaudo neto disminuyó un 4,33 % en 2024 y, para 2025, se estancó en $296 billones, cifra que quedó por debajo de la meta de $305,4 billones necesaria para equilibrar las cuentas. Lo anterior daría cuenta de un agotamiento de la elasticidad tributaria.

Por otra parte, el 90,4 % del gasto primario es rígido. Rubros como el Sistema General de Participaciones (4 % del PIB), el pasivo pensional (7,2 % del PIB) y el pago de intereses de la deuda (que consume el 19,54 % del gasto total) dejan un margen mínimo para la inversión pública real.

El riesgo inminente de la dominancia fiscal

El informe de Algebra Labs concluye con una advertencia sobre el riesgo de dominancia fiscal, una situación donde las necesidades de gasto y deuda del Gobierno empiezan a subordinar la estabilidad macroeconómica del país.

Esta presión ya se siente en la política monetaria, según los autores. Mientras el déficit fiscal se mantiene alto, el Banco de la República se ha visto obligado a mantener una postura contraccionista, elevando la tasa de intervención al 10,25 % en enero de 2026 para contener una inflación que se resiste a bajar.

Además, la firma alertó sobre la intención del Gobierno de utilizar el ahorro pensional de los colombianos como un «comprador de última instancia» para la deuda pública interna (TES).

Esta «represión financiera» no solo desplaza el crédito que debería ir al sector privado, sino que concentra el riesgo de las pensiones en la solvencia del Estado, poniendo en peligro el grado de inversión y la estabilidad de precios en el mediano plazo.