Santa Marta se ha convertido en uno de los principales frentes de expansión del Grupo AR. Allí desarrolla Playa Santúa, un megaproyecto que integra vivienda turística, un centro de convenciones y las primeras branded residences de Colombia en alianza con la cadena hotelera Marriott.
Carlos Alberto Agudelo, presidente de la Junta Directiva del conglomerado, conversó con Valora Analitik sobre el avance de esta apuesta, los nuevos proyectos que prepara la compañía de manera simultánea en otras regiones clave y su visión sobre el panorama actual del sector constructor.
¿En qué están concentradas las inversiones del Grupo AR este año?
Estamos invirtiendo fuertemente en la construcción de un hotel y un centro de convenciones en Santa Marta, dentro de uno de nuestros proyectos. Es una apuesta muy importante para fortalecer nuestro portafolio.
La inversión combina el componente de crédito y recursos propios. Son proyectos de gran tamaño que requieren el compromiso de ambas partes.
Afortunadamente, los bancos han confiado en nosotros y nos han acompañado en la financiación, estructuración y cierre financiero de estos proyectos, que creemos serán muy importantes para Santa Marta y para Colombia.
¿Qué contempla el desarrollo del proyecto Playa Santúa en Santa Marta?
El proyecto se llama Playa Santúa y dentro de él tenemos varios componentes.
Está Playa Santúa Torre Mar, que es una torre de vivienda premium frente al mar. También está Playa Santúa Torre Sierra, pensada para vivienda de cortas estadías.
Además, desarrollamos un centro de convenciones con capacidad para 1.200 personas en auditorio, que será el más grande de Santa Marta, y una torre hotelera branded residences, bajo una de las marcas más importantes de Marriott, que tendrá por primera vez en Colombia apartamentos brandeados.
Vamos a sacar al mercado 44 unidades muy exclusivas para Colombia y el Caribe. La idea es presentar un producto diferente, lo que representa un reto importante frente a lo que hoy existe.
¿En qué etapa se encuentra el proyecto?
Todo el proyecto está actualmente en construcción. La torre de vivienda lleva un año en comercialización y ya tiene cerca del 80 % vendido; mientras que las branded residences comenzarán a comercializarse en septiembre de este año. Es la última etapa del proyecto.
El proceso con Marriott es muy exigente y el nivel de detalle que exige para autorizar la comercialización es muy alto. Estamos próximos a terminar el apartamento modelo y esperamos revolucionar el mercado de la vivienda turística en Colombia con este desarrollo.
¿Cómo funcionará la operación del hotel?
Grupo AR tiene una empresa que se llama AR Hoteles, que es una operadora hotelera aprobada por Marriott para operar este tipo de hoteles. Eso significa que nosotros mismos vamos a operar el hotel.
La expectativa es abrirlo a comienzos de 2029 y queremos posicionarlo como el hotel número uno de Santa Marta. Tendrá 134 habitaciones entre habitaciones estándar, suites y habitaciones presidenciales de tipo corporativo.
¿Cómo serán las branded residences?
Las branded residences saldrán al mercado alrededor de $22 millones por metro cuadrado, pero hay que aclarar que son apartamentos completamente dotados. Se entregan totalmente equipados: vajilla, cubiertos, sábanas, toallas… absolutamente todo.
Además, cuentan con toda la operación de Marriott detrás. Son apartamentos privados, pero el propietario tiene acceso a los servicios hoteleros, mantenimiento y operación diaria.
Tenemos cuatro tipos de apartamentos por piso. El más grande tiene cerca de 250 metros cuadrados y tres habitaciones. Los demás tienen dos habitaciones, con áreas entre 160 y 190 metros cuadrados.
Marriott tiene completamente estandarizado este producto a nivel mundial. Los tamaños, las distribuciones y las características responden a estudios muy profundos sobre este mercado.
¿Cuál es la inversión total del proyecto?
La inversión del proyecto completo es de US$300 millones. Ahí se incluyen el centro de convenciones, el hotel y los apartamentos. En cuanto a ventas, este representa cerca de $1,4 billones.
También vienen desarrollando un proyecto en Medellín, ¿en qué consiste?
Participamos en una licitación convocada por Metro de Medellín para desarrollar uno de los lotes ubicados junto a una estación del metro en Envigado y resultamos ganadores. Vamos a desarrollar un proyecto de uso múltiple con una importante área comercial, vivienda turística, oficinas y dos torres de apartamentos tradicionales.
Esperamos iniciar la comercialización de los apartamentos próximamente. Todavía no tenemos el precio definitivo, pero la ciudad ha tenido una valorización muy importante y hoy el mercado está alrededor de los $12 millones o $13 millones por metro cuadrado y estimamos que nuestros precios estén por ese orden.
El desistimiento afectó a buena parte del sector, especialmente en vivienda VIS. ¿Cómo impactó al Grupo AR?
Nuestra operación en VIS era muy importante antes de que la vivienda turística se convirtiera en nuestro fuerte.
Con el cambio de Gobierno disminuimos el número de proyectos VIS, pero los desistimientos realmente no nos golpearon porque nosotros no vendíamos dependiendo de los subsidios gubernamentales. Si un comprador obtenía el subsidio, lo recibíamos, pero no estructuramos nuestras iniciativas alrededor de ese mecanismo.
Muchas constructoras sí estaban muy apalancadas en Mi Casa Ya y cuando el programa cambió fueron fuertemente afectadas. Nosotros estábamos más apalancados en subsidios de las cajas de compensación y eso mantuvo un comportamiento mucho más estable.
Lo que sí ocurrió fue que redujimos la oferta VIS porque muchas familias se quedaron sin la posibilidad de acceder al subsidio y eso naturalmente redujo la demanda.

¿Qué preocupación existe frente al aumento de las tasas de interés?
Siempre una tasa de interés alta es perjudicial.
Esperamos que los bancos sigan haciendo esfuerzos para mantener condiciones favorables en la vivienda VIS, pero, en cualquier caso, una tasa más alta disminuye la capacidad de compra de la gente. Hay compradores para quienes un solo punto adicional en la tasa hace que la cuota se vuelva inviable.
En los segmentos diferentes a VIS, el comprador también busca una cuota razonable. Tal vez no deja de comprar por ese motivo, pero definitivamente unas tasas más altas terminan afectando el mercado.
¿Cómo fue el desempeño del Grupo AR durante 2025?
El 2025 fue un año muy positivo. Tuvimos ventas récord en la constructora de vivienda turística, lo que hizo que los resultados fueran maravillosos.
Son cerca de $600.000 millones que tuvimos en escrituración el año pasado. Las ventas se concentraron en vivienda turística, segmento que se ha convertido en un porcentaje muy importante de nuestra operación, pero también tenemos vivienda de interés social (VIS) y proyectos para estratos tres y cuatro.
¿Cuál es la expectativa para el cierre del 2026?
En construcción tenemos dos indicadores.
Uno son los ingresos tributarios, que corresponden a los montos que se escrituran en el año, y en ese sentido esperamos cerrar muy parecido a 2025 con alrededor de $600.000 millones. El otro es lo que comercializamos y escrituramos más adelante. El año pasado vendimos cerca de $1,1 billones y este año esperamos comercializar entre $1,2 y $1,3 billones.
¿Hacia dónde apunta la estrategia de crecimiento del Grupo AR en los próximos años?
AR está cumpliendo 48 años de operación ininterrumpida. Hemos pasado por todos los momentos que puede vivir una empresa en casi medio siglo y siempre hemos estado abiertos a desarrollar aquello que el mercado demanda.
Nuestra operación principal comenzó siendo la vivienda VIS; hoy el foco está en la vivienda turística. Pero también hemos desarrollado oficinas, hoteles y proyectos comerciales.
Siempre hemos dicho que el futuro de AR es seguir existiendo en el tiempo. No queremos durar 50 años, sino 500. Ese es nuestro objetivo: ser una empresa sostenible haciendo siempre las cosas bien.
¿Qué expectativas tienen frente al nuevo Gobierno y su impacto sobre el sector constructor?
Son muy positivas. Esperamos que el nuevo Gobierno le devuelva la confianza a la inversión, porque eso traerá más desarrollo y más inversionistas interesados en Colombia. Confiamos en que el país recupere una dinámica muy favorable y estamos convencidos de que el Gobierno debe hacer las cosas bien para generar ese ambiente de confianza.




