Luego de que fuerzas estadounidenses capturaran a Nicolás Maduro, empresas privadas se han interesado en Venezuela, tal como es el caso de Grupo Argos.
Así lo reveló en entrevista Jorge Mario Velásquez, presidente de Grupo Argos a Bloomberg. “Creemos que este proceso de normalización en Venezuela tomará tiempo, pero incluirá el reconocimiento de los inversionistas que fueron expropiados y a quienes nunca se les pagó, como nosotros”.
Velásquez mencionó que la planta de la compañía fue expropiada en 2006, “y Argos nunca recibió el pago por lo invertido”.

Aunque el presidente del grupo no dio más detalles, aseguró que los ejecutivos de Argos tienen la intención de viajar a Caracas.
Y es que la detención de Maduro ha revelado un nuevo panorama para las empresas colombianas, que antes mantenían relaciones y negocios con Venezuela.
Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), las exportaciones de Colombia a Venezuela alcanzaron un máximo de US$6.100 millones, pero cayeron a US$320 millones en 2017 cuando su economía se fragmentó, resultado de la mala gestión.

Por su parte, aunque persisten temores, especialmente por temas de seguridad e inversión privada, Jorge Mario Velásquez, quien dejará la presidencia en marzo del presente año, ve con optimismo que Donald Trump, presidente de Estados Unidos, “defienda los derechos de las compañías petroleras extranjeras expropiadas durante los gobiernos socialistas de Maduro y su predecesor, Hugo Chávez”, expuso Bloomberg.
Por último, se refirió a la demanda de cemento que puede surgir, derivada de la poca inversión en infraestructura de las últimas décadas. “Conocemos muy bien la industria cementera venezolana, pues operamos allí durante décadas. Ese es un conocimiento muy importante del mercado que probablemente podremos aprovechar”.
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