El oro registró máximos históricos en 2025 que no se veían desde los años 70. Los bancos centrales e inversionistas apostaron por el mineral, lo que incrementó la demanda, a lo que se suma que el metal cerró con un máximo de US$4.533,21 la onza el 26 de diciembre de 2025, con lo cual cerró un ciclo histórico al registrar un incremento de 64,58 %.
El rol de los bancos centrales en la compra de este activo fue un impulsor del mercado, mientras avanzaban con procesos de desdolarización, al tiempo que los inversionistas se protegían frente a las incertidumbres del mercado. En un contexto de altas tensiones políticas y riesgos geopolíticos, el oro se convirtió en uno de los activos refugio más demandados, con lo cual se benefició de la necesidad de diversificación y protección de las carteras a nivel mundial, convirtiéndose en una de las inversiones más atractivas.

Las acciones auríferas también registraron grandes incrementos, según datos del fondo de inversión VanEck. Tanto el índice Global Gold Miners como el New York Arca Gold Miners tuvieron incrementos de 163,2 % y 158,3%, respectivamente. Estos resultados se produjeron en un solo año.
La organización manifestó que, a pesar de que hubo años de bajo rendimiento, estas acciones se beneficiaron del buen momento del mercado aurífero, a lo que añadió que los inversionistas occidentales fueron los principales impulsores, a diferencia de otros años, en los que la demanda se concentró en la banca central, lo que dio impulso a la fortaleza del oro.
“A medida que los inversionistas volvían a apostar por el oro, su apetito se extendió a las acciones auríferas en busca de una jugada apalancada. Este flujo de capital, aunque todavía modesto en comparación con los mercados de valores en general, tuvo un impacto significativo en las acciones, profundamente sobrevendidas y comparativamente pequeñas, que estimamos aumentaron hasta alcanzar una capitalización bursátil combinada de alrededor de un billón de dólares a finales de 2025”, mencionó VanEck.
¿Será que el oro ya llegó a su techo?
Para quienes consideran que los fuertes incrementos del oro, incluso de tres dígitos en 2025, representan un techo para el metal, las proyecciones apuntan a que este continuará creciendo en 2026. VanEck expresó que las valorizaciones siguen siendo atractivas.
Según manifestó, la tendencia de los aumentos en 2026 está respaldada por un incremento en la demanda, lo que también se refleja en las inversiones en acciones de este mercado. El fondo estimó que la relación precio-beneficio de las compañías auríferas se mantiene aún por debajo de los promedios históricos, incluso después de las cifras reportadas en 2025. También se añade el hecho de que los metales preciosos continúan cotizando a niveles inferiores en relación con el oro.

A la vez, el oro, junto con otros metales preciosos, representa una porción todavía modesta dentro de las carteras globales. Los cálculos apuntan a que solo entre 1 % y 2 % de los activos globales se destinan actualmente a este metal y a las acciones relacionadas, con lo cual todavía existe un amplio margen para que continúe la inversión.
“No hará falta una gran rotación de capital para que las acciones auríferas vuelvan a moverse en 2026. Además, los sólidos fundamentos deberían respaldar una nueva revalorización del sector”, dijo VanEck.
Apalancamiento entre las acciones y el precio del oro
Para el fondo de inversión, el incremento de los precios será una herramienta para defender las acciones, particularmente tras los resultados de 2025. Según expresó, históricamente las acciones auríferas superan al oro cuando el precio se incrementa y también han tenido un rendimiento menor o estable cuando el costo por lingote disminuye. Sin embargo, enfatizó que, aun si los precios del oro no aumentan y alcanzan su techo, las acciones tienen potencial para revalorizarse y superar al metal.

El colchón de los altos precios del oro
La organización manifestó que, con altos precios del oro, incluso las empresas productoras que deben asumir costos más elevados siguen siendo rentables, dado que más de 90 % de la producción mundial se mantiene en esa condición. También añadió que este panorama brinda un margen considerable para que las compañías mantengan niveles récord de flujo de caja, incluso en un escenario en el que los precios del oro disminuyan.
La perspectiva para 2026 en términos de precios es positiva. Las compañías podrán seguir enfocándose en el control de costos y en incrementar la eficiencia de sus operaciones, con el fin de compensar la inflación de los costos del sector.
“Estas iniciativas de control de costos y la disciplina de producción nos dan tranquilidad de que los costos no comenzarán a dispararse”, afirmó el fondo de inversión.
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Aunque se estima que los costos totales aumenten entre 10 % y 12 % en 2026 frente a 2025, incluso si los precios del oro no compensan esos incrementos año a año, el flujo de caja libre de las empresas podría mantenerse sólido y por encima de los niveles históricos.




