Los pecados del Gobierno Petro que llevaron al Banco de la República a subir tasas de Interés

el gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, explicó las desiciones de la junta de subir las tasas de interés.

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En el marco de un debate de control político en el Congreso de la República, el gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, explicó los factores que llevaron a la junta directiva de la entidad a incrementar las tasas de interés.

Resaltando que, durante los meses de marzo y abril, la junta adoptó la decisión de elevarlas en 100 puntos básicos. Con este ajuste, la tasa de referencia se ubica en 11,25 %.

La intervención del funcionario se centró en detallar los desequilibrios macroeconómicos registrados a lo largo de 2025 y en cómo estos incidieron en la orientación de la política monetaria del país.

Durante su exposición, Villar señaló que hubo varios elementos que no estaban previstos y que terminaron afectando de manera significativa el desempeño económico del país. “Hubo cuatro elementos importantes que fueron una sorpresa para toda la Junta a lo largo de 2025 y que se fueron agravando con el tiempo”, afirmó.

Uno de los principales factores estuvo relacionado con el deterioro de las finanzas públicas. Según explicó, el país venía de un proceso de ajuste fiscal que había sido valorado positivamente por el Banco de la República. Sin embargo, las expectativas de continuidad en ese proceso no se cumplieron. “Antes veníamos en un periodo de ajuste fiscal muy importante que destacamos positivamente desde el Banco en varias ocasiones. Para 2025 se esperaba que ese ajuste continuara y que se cumpliera con la regla fiscal”, sostuvo.

El gerente detalló que el escenario previsto implicaba que el déficit primario del Gobierno —es decir, el balance entre ingresos y gastos sin incluir el pago de intereses— se acercara a niveles cercanos a cero. “Se esperaba que el déficit primario fuera del orden de 0,3 % del PIB, es decir, prácticamente nulo de manera gradual a lo largo de 2025”, explicó.

No obstante, la realidad fue distinta. Villar indicó que el déficit alcanzó niveles considerablemente más altos de lo esperado. “Nos dimos cuenta de que eso no fue fácil. El déficit fue mucho mayor, hasta llegar a 3,5 % del PIB. Es decir, el desfase frente a lo que se esperaba al comienzo del año fue de 3,5 puntos porcentuales del PIB”, afirmó.

Este desbalance, según explicó, tuvo implicaciones directas en la percepción de los inversionistas y en la credibilidad de la política fiscal. “¿Por qué se dio esa subida?, según Villar, se dio fundamentalmente por la pérdida de credibilidad de una política fiscal que empezó a mostrar un déficit muy grande, lo que llevó a los inversionistas a exigir mayores tasas para comprar títulos del Gobierno”, señaló.

Leonardo Villar, gerente del Banco de la República, explica por qué subieron tasas de interés
Leonardo Villar, gerente del Banco de la República, explica por qué subieron tasas de interés. Foto: Banco de la República

¿Cómo fue el Impacto en tasas de interés y mercado de deuda?

Otro de los aspectos destacados por Villar fue el comportamiento divergente entre las tasas de política monetaria y las tasas de los títulos de deuda pública. Mientras el Banco de la República reducía su tasa de intervención, el costo de financiamiento del Gobierno aumentaba.

“El Banco de la República bajó su tasa de interés en 3,5 puntos porcentuales, pasando de 12,35 % a 9,25 % entre finales de 2024 y comienzos de 2026”, explicó. Sin embargo, este movimiento no se reflejó en una disminución de las tasas del mercado de deuda pública.

Por el contrario, los títulos de deuda a cinco años registraron incrementos significativos. “En diciembre de 2024, los títulos de deuda pública a cinco años estaban alrededor del 9 %. En ese mismo periodo en el que el Banco bajó su tasa, las tasas de esos títulos aumentaron de manera importante”, indicó.

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Para Villar, esta situación evidencia una desconexión entre la política monetaria y las condiciones del mercado financiero, explicada por el deterioro fiscal. “Ese aumento de las tasas de los títulos del Gobierno contrastó con la caída de la tasa de política. Fue el primer efecto claro de la pérdida de confianza”, afirmó.

El incremento en las tasas de los bonos del Gobierno también implicó mayores costos para las finanzas públicas. A medida que los inversionistas exigían mayores rendimientos, el Estado debía pagar más por su endeudamiento, lo que a su vez presionaba aún más el déficit.

Leonardo Villar, gerente del Banco de la República
Foto: Banco de la República

Mayor demanda, presiones inflacionarias y decisión de política

El gerente del Banco de la República también abordó el impacto del aumento del gasto público sobre la dinámica de la economía. Según explicó, el incremento del déficit generó un impulso en la demanda agregada.

Cuando el déficit primario pasa de ser cercano a cero a 3,5 % del PIB, se genera una mayor demanda en la economía”, señaló. Este fenómeno tuvo efectos positivos en el corto plazo, como una mayor actividad económica y una reducción en la tasa de desempleo. “Eso permitió que muchos negocios se dinamizaran y que el desempleo ayudara a bajar”, reconoció.

No obstante, advirtió que este crecimiento de la demanda superó la capacidad de respuesta de la producción nacional. “La demanda creció a ritmos sistemáticamente superiores al 4 % y en el tercer trimestre del año pasado alcanzó el 5 % real. El PIB también creció, pero no al mismo ritmo”, explicó.

Esta brecha entre demanda y producción generó dos efectos principales. Por un lado, un aumento significativo de las importaciones. “La economía se abasteció con importaciones que crecieron a ritmos cercanos al 10 % en dólares”, indicó. Esto deterioró el balance externo del país.

Por otro lado, se intensificaron las presiones inflacionarias. “Cuando la demanda crece mucho más que la producción, empiezan a dominar las presiones inflacionarias”, afirmó Villar.

El comportamiento de la inflación y, especialmente, de sus expectativas fue determinante en la decisión de política monetaria. “La inflación que esperábamos que bajara no lo hizo. Por el contrario, las expectativas comenzaron a ajustarse al alza a lo largo del año”, señaló.

En particular, explicó que las proyecciones de inflación básica para 2026 se alejaron de la meta del Banco de la República. “A comienzos de 2025 se esperaba que la inflación básica para finales de 2026 estuviera alrededor de 3,3 %, muy cercana a la meta. Sin embargo, esas expectativas se ajustaron y para diciembre ya se ubicaban cerca de 4,7 %”, concluyó.

En este contexto, la decisión de aumentar las tasas de interés, según Villar, respondió a la necesidad de contener las presiones inflacionarias y anclar las expectativas.