La presión inflacionaria en Colombia mantuvo su tendencia ascendente durante mayo de 2026, con todas las medidas de inflación básica calculadas por el Banco de la República registrando incrementos significativos.
El DANE reveló el viernes que la inflación anual en Colombia fue del 5,84 % en mayo, lo que significa que se ubicó por encima de la cifra del mes anterior (5,68 %), una tendencia que se viene observando desde marzo, con lo que el indicador completó tres meses al alza.

Tras un primer trimestre de repuntes en la inflación subyacente, los datos del quinto mes del año confirman un escenario complejo, pues superan los niveles observados en meses anteriores. Las cifras del BanRep revelan que la inflación subyacente no solo se mantiene alta, sino que ha tomado un nuevo impulso.
Particularmente la métrica núcleo 15, que excluye los 15 artículos más volátiles, fue la que registró el salto más pronunciado. Pasó de 5,87 % en abril a 6,11 % en mayo, un incremento de 24 puntos básicos (pb) en un solo mes. Con este resultado, el núcleo 15 supera por primera vez en este periodo la barrera del 6 %.
Por su parte, el indicador sin alimentos también mostró un avance importante, escalando de 5,44 % a 5,79 % en un solo mes, una diferencia de 35 pb. Esta aceleración refleja una presión constante en bienes y servicios que no dependen de la volatilidad del sector agropecuario.
“Este comportamiento respondió principalmente al aumento de la inflación en la subcanasta de regulados y, en menor medida, en la de servicios”, explicó Mariana Quinche, economista de BBVA Research para Colombia.
Finalmente, la medida más estructural, sin alimentos ni regulados, volvió a subir en mayo tras haberse mantenido estable en abril, pasando del 5,79 % al 5,98 % (+19 pb). Este nivel de casi el 6 % posiciona a esta métrica en su punto más crítico de toda la serie reciente.
Bancolombia advirtió que las métricas de inflación básica promediaron un 5,9 %, nivel que no se observaban desde el segundo semestre de 2024 y resaltó que el indicador ya completa seis meses consecutivos de incrementos.
Según analistas, estos datos sugieren una persistencia estructural en lo corrido del año que no muestra señales de enfriamiento a corto plazo debido a factores internos de la economía colombiana, por lo que su control se convierte en un desafío.
Los expertos de Bancolombia coinciden en que la elevada indexación (ajustes basados en la inflación del año anterior) y el fuerte incremento del salario mínimo para 2026 (23 %) están presionando al alza los precios de servicios e insumos laborales y se mantienen como el principal reto para lograr una convergencia más rápida hacia el rango de tolerancia en torno a la meta de inflación del emisor (entre 2 % y 4 %).
Este escenario plantea un panorama complicado para la política monetaria, ya que la inflación básica sigue mostrando una tendencia al alza a pesar de los esfuerzos del Banco de la República por moderarla, por lo que el entidades como Acciones & Valores y el Banco de Occidente anticipan que el emisor mantendrá una postura restrictiva que podría llevar incluso a aumentos en la tasa de interés.
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