La inflación en Colombia habría cerrado 2025 con un nivel superior al registrado en diciembre de 2024 (5,2 %) después de tres meses consecutivos por encima de dicho valor, lo que evidencia una resistencia a la baja en el costo de vida.
Desde octubre, el Índice de Precios al Consumidor se ha ubicado por encima del 5,2 %. Particularmente, en el décimo mes del año (5,51 %), su variación se aceleró no solo respecto al mismo periodo en 2024 (5,41 %), sino incluso en comparación con la de septiembre (5,18 %).
Luego, en noviembre, aunque el indicador se desaceleró en la comparación intermensual (5,30 %), siguió superando el valor de referencia del año anterior, de hecho, fue superior a la cifra registrada para el mismo mes en 2024 (5,20 %).

Según las proyecciones del mercado, en diciembre el dato difícilmente habría estado por debajo del 5 %. Incluso algunos analistas le apuntan a un 5,3 %, como el Banco Agrario, otros ven posible que se ubique en el 5,1 % (Credicorp Capital).
El dato oficial del DANE se conocerá mañana a las 6:00 p. m.
La Dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercados del Grupo Cibest (Bancolombia), anticipa una inflación mensual del 0,41 % para diciembre de 2025, lo que sitúa la variación anual en un 5,26 %.
Dicha estimación es menos conservadora que el promedio de los analistas encuestados por el Banco de la República, quienes prevén una variación mensual del 0,35 % y anual del 5,19 %.
Un entorno de riesgos persistentes
El Grupo Cibest enfatiza que la inflación permanece alta en un entorno rodeado de riesgos al alza que nublan el panorama de corto plazo.
Entre los factores más críticos se encuentran el aumento significativo para el salario mínimo este año fijado por el Gobierno, que continúa generando presiones a través de la indexación de contratos y costos de servicios.
A esto se suman las dudas sobre la situación fiscal local, que además impacta la percepción de riesgo de la nación e incluso el valor del peso colombiano frente al dólar y, con ello, los precios de los productos importados.
Así, la persistencia de expectativas elevadas entre los agentes económicos sigue dificultando el anclaje de los precios hacia la meta del emisor.
Presiones en bienes, servicios y regulados
El informe de Bancolombia detalla un panorama mixto en los diferentes rubros de la canasta familiar.
En servicios, por ejemplo, se espera que la variación anual retome una tendencia al alza, alcanzando un registro del 5,79 % en diciembre. Este incremento estaría impulsado por las tarifas de arriendo y las comidas en establecimientos de servicio a la mesa.
La entidad financiera destaca que el efecto de la indexación sigue siendo elevado, dificultando una normalización más rápida de los precios.

Por su parte, la inflación anual del segmento de bienes volvería a acelerarse, con una proyección mensual del 0,29 %. Los principales impulsores serían el costo de la cerveza, vehículos (nuevos y usados), productos farmacéuticos, artículos de higiene corporal y de limpieza.
En regulados se estima una inflación mensual del 0,50 % debido a los incrementos en las tarifas de transporte urbano, combustibles y servicios públicos como agua y electricidad. A pesar de esto, la variación anual del rubro podría caer por primera vez en tres meses.
Finalmente, el componente con la expectativa más baja es alimentos, con un 0,09 % mensual. Esta desaceleración estaría motivada por los bajos precios de los productos perecederos, permitiendo que el componente anual complete dos meses a la baja.
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