Las medidas de inflación básica del Banco de la República presentaron un comportamiento divergente al cierre de febrero de 2026. Mientras un indicador registró un alivio importante, las otras dos métricas continuaron su escalada.
Este escenario mixto sugiere que, si bien la presión de los alimentos parece ceder en el margen, la inflación en servicios y bienes no regulados muestra una persistencia que complica el panorama de tasas de interés.
El viernes el DANE reveló que la inflación de febrero se moderó marginalmente al pasar del 5,35 % al 5,29 % en solo un mes, sorprendiendo al consenso de analistas que esperaban una variación de alrededor del 5,5 %.

El indicador sin alimentos ni regulados mostró el incremento más preocupante, saltando del 5,39 % en enero al 5,51 % en febrero (12 punto básicos adicionales). De hecho, se trata del registro más alto desde agosto de 2024.
XP Investments advirtió que, al alcanzar un máximo de 20 meses, la inflación refuerza la necesidad de continuar con el ciclo de alzas de tasas por parte del Banco de la República y proyectó un incremento de hasta 100 puntos básicos en la próxima reunión a finales de este mes.
Incluso la tasa anual desestacionalizada a tres meses se aceleró por quinto periodo consecutivo, del 6,5 % al 6,9 %, alcanzando su ritmo más rápido desde mediados de 2023, de acuerdo con la firma.
Sin embargo, el aumento intermensual fue de solo un 0,90 %, cuando el mercado esperaba un 1,17 %, según la encuesta de analistas del BanRep, a pesar de que el año anterior había sido del 0,78 % y de que superó significativamente el promedio histórico del 0,67 % para este mes durante los últimos 15 años.
Para el Grupo Cibest (Bancolombia), esto evidencia que la indexación sigue siendo el principal reto para que los precios converjan hacia la meta de una variación anual del 3 %.
Este repunte, según los analistas, constituye una señal de alerta, ya que este indicador suele reflejar la inflación más pura o estructural, vinculada a la demanda interna y a la indexación de contratos. El hecho de que esté en su nivel máximo de los últimos 13 meses indica que las presiones inflacionarias se han trasladado con fuerza a sectores como los servicios.

Así les fue a las demás inflaciones básicas
Por su parte, la medida núcleo 15, que elimina los rubros más volátiles, subió del 5,46 % en enero al 5,53 % en febrero (sumó 7 pb). Con este aumento, se acerca nuevamente al pico registrado en octubre del año pasado (5,56 %).
En contraste, la inflación que excluye alimentos fue la única que mostró una corrección a la baja de 25 pb, pasando de 5,41 % en enero a 5,16 % en febrero. Esta caída sugiere que el componente de alimentos procesados o servicios relacionados tuvo un respiro significativo en el último mes.
Esto llevó al Grupo Cibest y a BBVA Research a advertir que la persistencia en las presiones alcistas de la inflación básica refleja el traspaso del fuerte incremento del salario mínimo (23 % para 2026), especialmente en sectores intensivos en mano de obra como las comidas fuera del hogar y el servicio doméstico.
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