Banco Santander proyecta fuerte alza de tasas de interés en Colombia: en dos meses superarían el 12 %

La entidad financiera anticipa dos aumentos consecutivos de 100 puntos básicos en las próximas juntas de marzo y abril.

Compártelo en:

La Junta Directiva del Banco de la República de Colombia podría llevar la tasa de interés por encima del 12 % en las dos próximas sesiones en medio del endurecimiento de su política monetaria, de acuerdo con las proyecciones del Banco Santander.

La entidad financiera anticipa dos aumentos consecutivos de 100 puntos básicos en las próximas juntas de marzo y abril, lo que significaría pasar del 10,25 % actual a un 12,25 %. De hecho, la entidad proyectó que la tasa de intervención llegará a un nivel del 12,50 %, o incluso superior, para el cierre de este ciclo.

Sergio Cruz, economista de Banco Santander Colombia, sostuvo que esta decisión estaría motivada por una combinación de factores internos que generan presiones al alza en los precios y que han obligado al emisor a tomar una postura que permita que la inflación converja hacia la meta del 3 %.

Uno de los catalizadores principales, de acuerdo con el experto, es el aumento sin precedentes del salario mínimo, que en términos reales es el más alto en la historia reciente del país y actúa como un factor indexador de la inflación.

Cruz señaló que la mayoría de los codirectores del banco central han mantenido un tono hawkish (contractivo), sugiriendo que la postura debe retornar a niveles previos al choque del salario mínimo para contener las expectativas.

El experto enfatizó que, aunque los datos de inflación de febrero sorprendieron a la baja (5,29 %), estas cifras deben «leerse con pinzas», ya que se debieron principalmente a reducciones temporales en combustibles y electricidad, mientras que otros rubros siguen al alza.

Inflación y desequilibrios en el crecimiento

Las proyecciones de Banco Santander sitúan la inflación en el 6,5 % para diciembre de este añoEsto debido a que al observar las canastas básicas de febrero se evidencia que la inflación de servicios se mantiene cerca del 7 %, mientras que la canasta sin alimentos ni energéticos ronda el 6,1 %.

En cuanto al comportamiento del Producto Interno Bruto (PIB), se espera un crecimiento cercano al 3 % para 2026, con una desaceleración hacia el 2,2 % o el 2 % en 2027.

Cruz insistió en la que economía evidencia un desbalance ahora que el consumo, tanto público como privado, está creciendo por encima del aparato productivo, mientras que la inversión fija se encuentra rezagada, incluso por debajo de los niveles previos a la pandemia.

Esta dinámica sugiere que la demanda crece más rápido que la oferta, lo que genera presiones inflacionarias estructurales a largo plazo.

El frente fiscal y la deuda pública

El experto señaló que la situación fiscal sigue siendo una preocupación central para los mercados, que continúan castigando a Colombia con una prima de riesgo (CDS) superior a la de sus pares regionales con calificaciones similares.

Aunque el Gobierno proyecta un déficit total del 5,1 % del PIB para 2026, Santander estima que el desbalance podría ubicarse alrededor del 6 % este año debido a ingresos por debajo de lo esperado y altas necesidades de gasto.

Por su parte, la deuda pública, situada cerca del 59 % del PIB, enfrenta el reto de un costo de intereses que oscila entre el 3,5 % y 4 % del PIB. Cruz señaló que Colombia requiere un ajuste de al menos cuatro o cinco puntos del PIB para retornar a niveles de deuda del 55 %, una tarea difícil bajo las condiciones actuales de crecimiento y gasto inflexible.

El contexto internacional y el choque petrolero

El escenario base de Banco Santander contempla un petróleo Brent entre los US$90 y US$100 por barril durante al menos tres meses. Si bien esto favorece los términos de intercambio de Colombia como país exportador, también introduce presiones inflacionarias adicionales si se traduce en mayores precios internos de los combustibles.

Este contexto internacional también afecta las tasas de interés globales, según el análisis de la firma. Mientras que en Estados Unidos se observa una resiliencia económica que podría postergar subidas de tasas hasta 2027, en la Unión Europea el crecimiento se verá más afectado y la inflación presionará al alza, liderando posibles incrementos en el corto plazo.

Para Colombia, que no es ajeno a la volatilidad de los mercados externos y a la persistencia inflacionaria global, este entorno implicaría un crecimiento económico más débil en 2027, en línea con la tendencia mundial.

El país también vería una presión en la inflación, que podría superar el 7 % por el aumento en el precio de combustibles, y una demora en el retorno a un ciclo de recortes de tasas de interés, de acuerdo con Cruz.