Cuando se piensa en Venezuela, se piensa en petróleo. Hace parte del imaginario del país y de su narrativa. Sin embargo, su capacidad de producción de crudo ha venido declinando en la última década y es, de acuerdo con el presidente Donald Trump, una de las prioridades tras la captura de Nicolás Maduro.
La valoración del crudo en el país vecino a Colombia podría llegar hasta US$24,3 billones, si se tiene en cuenta que las reservas probadas (1P) bordean los 304.000 millones de barriles, siendo las más altas del mundo.
A pesar del enorme potencial energético de Venezuela, su industria ha caído fuertemente desde hace casi 20 años, consecuencia de múltiples factores. El control estatal desde Hugo Chávez y extendido por Maduro, la pérdida de infraestructura y las sanciones impuestas por Estados Unidos, entre otros, limitaron los recursos, tanto en crudo como en dinero.
Ahora, como consecuencia de la operación a través de la cual Maduro fue sacado del país para ser juzgado en una corte en Nueva York; el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló una de sus prioridades ante el cambio de régimen en Venezuela.

Lo que dijo Trump sobre el crudo venezolano
“El negocio petrolero en Venezuela ha sido un fracaso total durante mucho tiempo. No producían prácticamente nada en comparación con lo que podrían haber estado produciendo”, afirmó el presidente Trump en la rueda de prensa para explicar la operación contra Maduro.
Si bien la producción está lejos de su potencial, las cifras recientes reflejan cierta recuperación. De acuerdo con un documento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), a septiembre del año pasado, la producción petrolera venezolana cerró con un promedio diario de 1.064 miles de barriles (mbd), el mejor resultado desde el mismo período de 2019.

Los datos más recientes de la Agencia Internacional de Energía (IEA), actualizados a noviembre del año pasado, indican que la producción de crudo en Venezuela llegó a 860.000 barriles diarios.
El PNUD explicó que esta expansión en la actividad petrolera ha estado vinculada a la implementación gradual de un modelo de negocio basado en los Contratos de Participación Productiva de Hidrocarburos (CPP).
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Este esquema de cooperación público-privada ha permitido optimizar los niveles de producción, al introducir mejoras en la operación, así como facilitar la incorporación de tecnologías y generar condiciones más favorables para atraer inversión nacional e internacional.
Esta tendencia se vio afectada hacia finales del año pasado. Según la Agencia Internacional de Energía, los suministros venezolanos se contrajeron en 150.000 barriles al día, a medida que las sanciones afectaron los flujos.

“El aumento de la retórica por parte de Estados Unidos y la ampliación de su presencia militar en el Golfo de Venezuela redujeron la actividad en la región”, dice el informe.
Exportaciones y nueva inversión
De acuerdo con el PNUD, entre enero y septiembre de 2025, a pesar de las sanciones que ha impuesto Estados Unidos a Venezuela, China siguió ganando terreno como principal destino de sus exportaciones petroleras.
Al noveno mes del año pasado, el gigante asiático ocupó el primer lugar con el 88 %, seguido muy de lejos por los EE.UU., que apenas concentró el 6,0 % de las ventas de crudo de Venezuela al resto del mundo, (dada la renovación de la licencia a Chevron) y en tercer lugar se posicionó Cuba, con 4,2 % del volumen exportado.
Según cifras de la IEA, la producción estimada de petróleo para Venezuela estaría, a lo largo de 2026, entre 900.000 y un millón de barriles diarios, panorama que podría cambiar con el anuncio hecho este sábado por Trump.
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El mandatario estadounidense afirmó que: “Vamos a tener a nuestras gigantescas compañías petroleras estadounidenses, las más grandes del mundo, entrando, gastando miles de millones de dólares, reparando la infraestructura petrolera, que está gravemente dañada, y empezando a generar ingresos para el país”.
El futuro de la industria en Venezuela dependerá de la forma en que se configure la administración que asumirá Estados Unidos sobre Venezuela, y el desarrollo de esa futura inversión anticipada por Trump.

Qué dicen analistas sobre la captura de Maduro
En diálogo con Valora Analitik, el analista político Gabriel Cifuentes explicó que después de más de 100 años no había una intervención militar directa en un país de Latinoamérica, por lo que “los principios de soberanía y la prohibición a la agresión han sido vulnerados” y será clave lo que venga en los próximos días.
Sobre el efecto para Colombia, consideró que es “el país más afectado. Todavía difícil calcular el impacto que tendrá en términos de migración y seguridad, pero el gobierno se debe preparar, sin altisonancias ideológicas, para enfrentar una crisis de frontera”.
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A esto hay que sumarle el año electoral que tendrá el país, pues para Cifuentes, esto añadirá una carga ideológica innecesaria y dañina al debate, sin dejar de lado las consecuencias que traería avivar el discurso antiimperialista.

Más teniendo en cuenta que, al explicar cómo se desarrolló la operación contra Manduro, tanto Colombia como Petro, fueron mencionados. Trump le sugirió en su rueda de prensa al presidente colombiano que “debería tener cuidado”.
“Será mejor que cuide su trasero”, fueron las palabras de Trump sobre el presidente de Colombia.
Al ser contrastado por un periodista, añadió: “Tiene fábricas donde produce cocaína. Y sí, creo que me mantengo en mi primera afirmación. Está produciendo cocaína. La están enviando a Estados Unidos. Así que tiene que cuidar su trasero”.
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